بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ
¡Venerable Señor Ahmed Hamdi! Le declaro un evento
de mi espíritu a usted: Hace mucho que las opiniones suyas y de los maestros en la misma profesión de usted. Sobre dejar los máximos niveles de la Sharia y seguir mínimos niveles de lo permitido, por causa de la necesidad obligatoria, no fueron convenientes con mis opiniones. Yo le enojaba a usted y también a ellos. Diciendo “¿Por qué dejan el máximo nivel de la Sharia y siguen el mínimo nivel de lo permitido?”, directamente no les mandaba Risale‑i Nur. Pero hace tres o cuatro años, llegó una penosa crítica a ustedes. De repente, se me advirtió a mi corazón
con severidad que: “Estas personas que son tus amigos viejos de la medrese como Ahmed Hamdi; contra una destrucción horrible e intensa, actuando con el principio de “elegir lo menos dañino”, utilizando algunos deberes del conocimiento para conservar los conceptos sagrados, así, disminuyeron el peligro que era de cuatro, bajó a uno. Esto inshallah será una expiación a algunos permisos religiosos suyos, bajo condiciones obligatorias y algunas de sus faltas.” Yo también,
desde ese tiempo, empecé a mirarles a ustedes y a aquellos como ustedes, con una consideración de la hermandad verdadera, y de nuevo como mis viejos hermanos de medrese y mis amigos de lección. Por eso, con un pensamiento de que esta pesada enfermedad mía, que viene del envenenamiento y puede resultar con la muerte, también he pensado que usted puede ser un dueño verdadero, protector y guardia a Risale‑i Nur por cuenta mía, decidí darle una colección por causa de que usted la solicitaba insistentemente tres años antes. Ahora –no es perfecto, tampoco es entera– corregí una colección que escribieron tres personas entre los Nur estudiantes hace diez o quince años, para usted, con mi enfermedad intensa en cierto grado. La pluma de estas tres personas tiene el valor de diez colecciones para mí. No iba a darla a nadie excepto a usted. A cambio de esta, su precio inmaterial son tres cosas:
Primera: Como sea posible, multiplicándola a veinte o treinta, si es posible con letras antiguas si no, con letras nuevas, y siendo el líder uno de mis amigos especiales para editar, usted debe mandarlas a las sedes del Departamento de Asuntos Religiosos en la patria. Porque, es el deber del Departamento de Asuntos Religiosos publicar estos tipos de obras contra el movimiento exterior de incredulidad.
Segunda: Ya que Risale‑i Nur es la propiedad de la medrese. Ustedes son la esencia, líderes y también estudiantes de las medreses; los tratados de Risale-i Nur son la propiedad verdadera de ustedes.
Tercera: Nuestro Corán con coincidencias Divinas, –si es posible– que se imprima con el impreso de la foto, para que el destello del milagro con las coincidencias Divinas se vea.