بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ
¡Mis estimados hermanos verídicos y los Nur estudiantes, que son de Safranbolu y de la zona de Eflani!
Les decimos mil bárekallah y mashaallah, por los tratados de Nur que nos mandaron como regalos. Que Cenab‑i Hak les haga felices en los dos mundos, ámin.
Cada uno de los abnegados y benditos estudiantes de Nur escribió algunos tratados de una manera muy linda, me los regalaron; en el tiempo de mi enfermedad grave y de mis angustias, me llegaron de una manera extraña, con algunos regalos de dulces como una bendición. Desde la antigüedad, ha sido mi principio no aceptar regalo sin su retribución, los acepté con total alegría y complacencia, a pesar de ir contra ese principio. El motivo de esto, son tres eventos significativos y extraños.
Primero: Por la petición insistente de la Presidencia de los Asuntos Religiosos, cinco o seis veces, cuando preparé once libros que me pertenecen, que son productos de la máquina de escribir, que algunos de ellos los compré con mi dinero, y una colección de Risale‑i Nur, que escribieron tres estudiantes valorables de Nur con plumas diamantinas: quiero a Husrev a aquí, para que cumpla este deber muy importante, en el tiempo que intenté mandarlos como un regalo espiritual y alentador, a los oficiales de los Asuntos Religiosos de cada zona, y a los maestros de la mezquita que quedaron ajenos en cierto grado. Sin embargo, estaba muy preocupado en mi estado difícil. De repente, el heroico Sungur, que es un pequeño Husrev, llegó al mismo tiempo. Me salvó de muchas preocupaciones, angustias y gastos; asimismo debido a que este deber es tan valorable, como hacer dos años de servicio conmigo, me convencí ciertamente que esto es un keramet del éxito de la difusión de Risale-i Nur.
Segundo Evento: En el mismo tiempo en que mandé los libros que me pertenecen a la Presidencia de los Asuntos Religiosos, llegaron los regalos benditos que mandaron los héroes pequeños de Nur, de Safranbolu y de la zona de Eflani, que son equivalentes si se pesan en la balanza, sin algún exceso o falta; tales regalos me dijeron a través de su estado: “No se preocupen, nosotros llegamos en lugar de la pérdida, llenamos el lugar de la pérdida”. Yo también los acepté con todo mi espíritu y alma. Les felicité a aquellos que los mandaron. Ya sus regalos como bendición, no provocaron algún daño en mi salud.
Tercer Evento: Diez minutos antes de que tales regalos benditos llegaran a mi cuarto, vi un pájaro que parece gorrión, al pie de mi cama. Sin embargo, las ventanas y la puerta estaban cerradas; no había algún agujero para que tal pájaro pudiera entrar. Vi que no se escapaba de mí. Le di un poco de pan, no lo comió. En mi corazón dije: “Esto está dando buenas noticias, tal como hace tres o cuatro años los pájaros dieron buenas noticias aquí”.
Verdaderamente, en el mismo tiempo, tal como llegó tal regalo bendito e iluminado, recibí una carta linda de mi hermano Abdulmecid, que es el oficial de los Asuntos Religiosos de zona, del que no había recibido alguna noticia hace tres años. Llegó Halil, que hace mi servicio. Dije: “Mira a este pájaro; esto es un presagio, como los pájaros anteriores”. Luego, abrimos la ventana para que se fuera. No se iba. Voló cinco o seis veces en el techo, pero no se fue.
Después, llegó Sungur; dijimos: “mira Aquí tú también”. Él también lo vio. Tal como su aparición fue una maravilla, asimismo después de media hora, su desaparición fue otra maravilla. No salió por la ventana; lo buscamos con Halil, no pudimos encontrarlo, desapareció.
Incluso, un evento cierto, que muestra la importancia de la llegada de este regalo espiritual, y la pronta ayuda de Sungur, en lugar de Husrev, es esto: Dos días antes que Sungur viniera –es decir cuando él salió de su casa– Halil tuvo un sueño, que Sungur venía aquí con Mustafa Osman; fue como un evento enorme y se hizo una celebración resplandeciente. Me preguntó: “¿Cuál es su interpretación?”. Yo también me pregunté. Dije: “¿Por qué me contaste este sueño? ¿Acaso recibieron algún daño?” por eso, estuve durante toda la noche, hasta el amanecer, preocupado y triste. Tal sueño verdadero ocurrió con poca diferencia.