¡Mi venerable hermano de religión!
Hace cuarenta días que estoy en cama pensando en usted. Según mi imaginación y según lo que escuché, pienso que usted está inquieto.اَلْمُوءْمِنُ بَلَوِىٌّProbablemente, hace diez días que una persona decía “Tengo mantequilla pura de Afyon” en la calle; le llamé y compré un poco de mantequilla. Mi propósito fue preguntar sobre usted. Cuando escuché que fue exiliado desde Afyon a Emirdagi, y está prohibido que la gente se comunique con usted, me puse muy triste.
¡Mi venerable hermano de religión!
Aquel que escribe esta carta a usted es Mehmed Salih, que es el hijo de Yesil, uno de los viejos diputados de Erzurum, que se encontró con usted hace treinta y un años en Esad Pasha Medrese, de Erzurum, en la guerra mundial en las montañas nevadas del Cáucaso, y hace veinticuatro años, cuando era diputado, nos encontramos en la sala de Asamblea Nacional con su amigo Señor Haydar, que fue el gobernante de Van.
Mehmed Sâlih (R.H.)