¡Mis estimados hermanos verídicos!
No se ofendan porque contesté sus distintas cartas con una sola carta desordenada, debido a la inconveniencia de mi estado.
Primero: Mis enemigos secretos, obteniendo a unos oficiales importantes del gobierno y presionándome, usaron cualquier artimaña de manera de tocar mis venas más sensibles, para que suceda un evento como el de Menemen y Shej Said. Vieron que ya el Viejo Said no está; el Nuevo aguanta todas las cosas; cambiaron ese plan por otros planes asesinos, como envenenarme. La protección Divina también lo hizo infructuoso. Actualmente, tales embusteros usan aquí la influencia del gobierno, con una propaganda mala y horrible, para que la gente se abstenga y me deje. Pero ustedes no se preocupen de nada. La ayuda de Rab está siguiendo. Gradualmente, las conquistas de Nur se expanden.
Segundo: Por tres razones, se aceptó los poemas de Hasan Feyzi y Halil Ibrahim, sobre mi fallecimiento y sus cartas sinceras y penosas de despedida, que llevan mucha buena consideración, muy superior a mi persona.
Primera razón: Ellos no consideraron mi persona sino que soy un sirviente del Corán, la fe y Risale‑i Nur y mirando a ese deber sagrado, los escribieron.
Segunda razón: Las descripciones sobre mí, que están muy superior que mi límite, hechas por ellos, y por los hermanos sinceros que ellos representan, son un tipo de rezo sincero, una esperanza elevada y un deseo de bondad de alto grado; y reflejan sus habilidades, fe y su conexión muy seria con Risale‑i Nur.
Tercera razón: Debido al punto de vista de ellos, soy un ejemplo y representante de la personalidad colectiva de Risale‑i Nur y de sus estudiantes, no es razonable ni beneficioso romper su fuerza espiritual y buena consideración maravillosa, que es un motivo de fervor para ellos. Mandamos saludos a ellos dos y a sus amigos, particularmente a Ahmed Feyzi, a los hermanos que estuvieron en la prisión de Denizli y a aquellos que se esforzaron por hacernos justicia.
Tercero: Muchas cartas del héroe Husrev, que las guardo conmigo y que muchas veces fueron como un bálsamo para mis angustias, quería sacar de cada una de ellas partes importantes para poner en Lahika, pero no puedo encontrar tiempo. Inshaallah, las analizaré en un tiempo de descanso. La carta que escribió Ahmed Nazif, en el nombre de los estudiantes de Inebolu, y que muestra su participación en el poema del fallecimiento que escribió Halil Ibrahim, eliminó mis preocupaciones sobre esos hermanos persistentes de esa zona. Que Cenáb‑i Hak esté complacido con ellos.
Cuarto: Nuestros antiguos y nuevos hermanos, cuyos nombres están en la carta de Ahmed, –que es del Pueblo Pastor Isa‑, trabajan para Risale-i Nur, y sus niños también estudian el Corán y Risale-i Nur, esto es un servicio enorme a Risale-i Nur en esta época. Que Cenáb-i Hak les haga exitosos. Ámin.
Quinto: Yewshen y Evrad‑i Kudsiye-i Shah-i Naksibend, me salvaron tal vez veinte veces del peligro de muerte, contra el envenenamiento material e inmaterial de mis enemigos embusteros. Pero, surgió una influencia, emoción, tristeza y odio muy intensos de esa crueldad en mis nervios, temperamento y en mi sensibilidad, que no puedo aguantar al amigo mío más cercano ni a un hermano totalmente leal ni una hora conmigo; mi espíritu no lo soporta. Incluso, si alguien me mira me fastidio. La poca enfermedad que tenía anteriormente, de ser insociable, se intensificó mucho a través de las vigilias y angustias, que me hicieron cruelmente tales inhumanos. Como si muriera respecto a la vida social, antes de morir por esta verdad y por este misterio, mis hermanos fundamentales escriben poemas de fallecimiento sobre mí.
Además el aire de aquí molesta mucho a mis nervios. Un solo día de este invierno es pesado para mí, como todo el invierno que pasamos en la prisión de Denizli, me entristece.
Les notifico ciertamente que, tal como el ojo no puede levantar un solo pelo, asimismo mi espíritu actual y esa situación está afligido por un peso de un pelo, a pesar de esto, ese espíritu contentamente aguanta y levanta, en lugar de ellos, sobre su hombro las presiones como montañas y angustias para la seguridad de Risale‑i Nur y sus estudiantes; muestra paciencia con agradecimiento. Pero ya que mi debilidad, inhabilidad y angustias son muchas, mis hermanos fundamentales, en lugar de agravar mis cargas con elogios, deben ayudarme con rezos, compasión y esfuerzos, y deben aliviar mi carga. Es una manifestación de la gracia de Rab, que con esta enfermedad de ser insociable, disminuye a nada el total aislamiento que me dieron los inhumanos. No me tortura, en un sentido me hace contento.