¡Mis estimados hermanos verídicos, mis herederos benditos y mis diputados!
Primero: Les informo ciertamente que; sobre nosotros y el servicio de Risale‑i Nur, la gracia de Rab, guía y asistencia de Samed está continuando. Bajo los velos aparentemente feos, hay resultados muy lindos. En lugar de una sola pérdida nuestra, se otorga cien beneficios a nosotros. Por eso, no se debe dar importancia a los problemas y sacudidas pasajeras y efímeras.
Segundo: No tengan alguna carencia de entusiasmo, ni estancamiento, en escribir el libro Vara de Moisés. Esa primera tarea bendita tiene mucha importancia. Sobre él, Imam‑i Ali (R.A.) dijo:بِهِ الظُّلْمَةُ انْجَلَتْ
Les mandé catorce tratados benditos de dos Alis, vía correo, después de corregirlos. Aquí provocaron que trabajemos yo y los estudiantes, exacta y fervorosamente. Tal como ellos llegaron para mi ayuda en Kastamonu, aquí también esos dos héroes llegaron para mi ayuda.
Tercero: Aquí, en realidad, estoy muy angustiado. Pero pensando en su trabajo sin carencia de entusiasmo, viendo sus cartas suaves y con consuelo, que espero con mucho fervor, se van esas angustias y se transforman en alegrías. Sin embargo, aquel que escribe mis cartas, por ahora no puede venir a mí; pero fuera de los servicios a mi persona, tiene tres o cuatro deberes más que pertenecen a Risale‑i Nur. Los cumple perfectamente.
Además, viene a la puerta para mis cosas personales; comprende, se va; y las cumple también.
Cuarto: ¿Los hermanos de otros lugares empezaron a escribir la Vara de Moisés? Aquellas personas que hicieron este deber anteriormente, y lo tienen con ellos, pueden encuadernarlo como un solo libro; que empiecen a escribir los Milagros con sus apéndices, o que ayuden a aquellos que se quedaron atrás. Se debe escribir bien y con corrección en la medida de lo posible.
Quinto: Hay muchos signos que, después de los sabios, los maestros también empezaron a percibir su necesidad hacia Risale‑i Nur. Uno de los signos es esto: En Estambul, pidieron el Signo Supremo, con una intención de leerlo en la conferencia de religión.
¡Refet hermano! Tú también eres muy bienvenido, y tu ocupación con el escrito de Risale‑i Nur seriamente me hizo alegre. Tus preguntas también tienen importantes resultados, y frutos deliciosos en Risale-i Nur, como las de Hulusi y Sabri. Que escriban las partes académicas que están contigo y que no están entre los tratados, en los lugares apropiados o en Lahika.
Ocurrió en mi mente una precaución sobre escribir la Vara de Moisés. Como una manera de participar en la labor, cinco o seis personas en un grupo, que escriba cada uno una parte; así se puede realizar más rápido y más fácil. Además, no provoca aburrimiento y tampoco rompe el fervor de escribir por su tamaño. Creo que el motivo que esta tarea muy importante de Nur no avanzó tanto, es por esta razón. Aquellos que tienen buen escrito deben esforzarse en esa tarea, a través de esta nueva precaución.
¡Hermanos míos! Pongan mucha atención y que estén muy cautelosos. Tengan cuidado, jamás discutan con los maestros de religión. Como sea posible, mantengan la paz, no toquen sus egoísmos, no interfieran aunque están a favor de las innovaciones ilícitas. Cuando están los incrédulos horribles contra nosotros, no debemos ocuparnos con los nuevos, ni dirigirlos hacia el lado de los incrédulos. Si se encuentran con los maestros que se les mandó para interferir en ustedes, en lo posible, no abran la puerta a la discusión. Su objeción con la vestimenta del conocimiento, será como una evidencia en las manos de los embusteros. Ustedes saben que el ataque del maestro anciano en Estambul, provocó tanto daño. Como sea posible, esfuércense para transformarles a favor de Risale‑i Nur.
Saludos a cada uno de todos los hermanos.