Quienes atacan encubiertamente a Risale‑i Nur, son aquellos que destruyen la consideración, el amor y la hermandad del mundo Islámico, que es la fuerza más grande de la gente de este país, y desencadenó el odio, están estableciendo encubiertamente la incredulidad absoluta, al hacer de la política una herramienta de la irreligión. Ellos han engañado al Gobierno y dos veces han confundido al tribunal, al decir: “Risale-i Nur y sus estudiantes explotan la religión para la política y hay una posibilidad de que se perturbe la seguridad pública.”
Sin embargo, Risale‑i Nur tiene un servicio extraordinario y una bendición material e inmaterial a esta patria; abarca las verdades que se relacionan con todo el mundo Islámico; esto fue revelado por las indicaciones de treinta y tres aleyas del Corán, por tres keramets ocultos de Imam-i Ali (Radiyallah-u Anh) y por las informaciones cierta de Gavs-i Azam. Así, Risale-i Nur definitivamente no tiene ninguna conexión con la política, pero ya que ha aplastado la incredulidad absoluta, destruye y rechaza la anarquía, que subyace en la incredulidad absoluta, y el despotismo absoluto, que lo subyace. Provee la seguridad, el orden público, la libertad y justicia.
Ya no se puede atacar más a Risale‑i Nur con el pretexto de que causa daño a la patria o gobernación; ya no se puede convencer a nadie con ese pretexto. Pero cambiando el frente, bajo el velo de la religión, los embusteros están tratando de atacar a Risale-i Nur y sus estudiantes en otro frente, usando algunos ingenuos maestros de la religión, y algunos del sufismo, que son a favor de las innovaciones ilícitas y que tienen egoísmo –como pasó dos años antes, en Estambul y alrededor de Denizli– con algunas astucias. ¡Inshaallah, no pueden tener éxito!