Mis estimados hermanos verídicos,
Por unos meses, sus artimañas contra mí fueron reveladas. Con la protección Divina, esa calamidad disminuyó a uno desde veinte.
En los tiempos libres, iba a la mezquita. Sin mi conocimiento, los estudiantes establecieron una pequeña caseta en la mezquita para que no tenga frio. Durante cuatro o cinco días, yo mismo también, decidí no ir más. Esa policía conocida, fue el medio para la eliminación de la cabina; me notificaron oficialmente que ya no puedo ir más a la mezquita. Pero agrandando el grano como la cúpula, provocaron una preocupación. No tiene nada de importancia. No se preocupen. En mi opinión, para romper la consideración de la gente en todos lados sobre mí, que es más que mi límite, me traicionan así con algunos pretextos. Pensaron que no lo podría tolerar, por cómo era en mi pasado. En realidad, con la condición de no sufrir algún daño la difusión y bienestar de Risale‑i Nur, si cada día vinieran mil traiciones y presiones, agradecería a Allah. Tal como yo no doy importancia, los estudiantes aquí tampoco deben ser sacudidos por nada. Este evento que habíamos esperado desde mucho, pasó livianamente por la gracia Divina.
Mandamos saludos a cada uno de nuestros hermanos y rezamos para ellos.