¡Mi estimado hermano!
Me parecieron lindas tus cartas. Pero actualmente, los periodistas y autoridades no pueden apreciar exactamente las verdades. Además, Risale‑i Nur no mendiga; ellos deben mendigar y buscar; después de apreciar su valor y ser cliente, Risale-i Nur puede aceptar su ayuda.
También, pienso que ahora es apropiado no atraer la atención hacia a los estudiantes de Risale‑i Nur. En este asunto, no se pregunta la opinión de este hermano suyo, que no miró a la Guerra Mundial durante siete años, que no leyó ni escuchó los diarios durante veinticinco años. Aquellos que tienen la opinión verdadera son ustedes, los estudiantes fundamentales de Risale-i Nur y sus publicadores meticulosos; a través de la consultación entre sí, particularmente con aquellos que están en Isparta, pueden actuar según la razón.
Escribimos esta linda carta tuya en Lahika. En el Tratado de Lahika de Risale‑i Nur, Feyzi y Emin ganaron un rango importante; ¿Cómo están ellos? ¿Tienen exitos para estar en un estado apropiado a ese rango importante? ¿Tienen problemas?
¿Cómo están Sadik de Taskopru, Hilmi e Ihsan, que se esforzaron abnegada y valientemente para mi bienestar en la prisión, que me hicieron agradecido como si hicieran servicio para mi persona durante diez años? No puedo olvidar a mis hermanos de esa zona, particularmente los hermanos que están en Inebolu; no se preocupen por mí. En lugar del estancamiento de Risale‑i Nur –a veces en algunos lugares– tiene triunfos bajo el velo muy eficaz e importantemente. Que ellos no se preocupen; que estén cautelosos, firmes y persistentes; y que sigan escribiendo.
Mandamos miles de saludos a todos y rezamos por todos.