¡A la Dirección de Seguridad de Afyon!
Debido a que le consideré a usted como justo y compasivo, cuando lo vi la primera vez antes de conocerle, notifico una verdad con la que estoy relacionado. Dejo a usted el informar esa verdad a los rangos que están relacionados respecto a su deber. Tal verdad es esto:
Mi situación actual no tiene similar en la historia. En una situación en la que estoy en total aislamiento, me prohibieron conectarme con todos, incluso con la gente en la mezquita, dentro de la ancianidad, enfermedad y pobreza, de repente ocurrió en mi corazón que:
Ya que soy un hijo de esta patria, hacer servicio para la felicidad de esta patria, es obligatorio para mí. Respecto a lo material, no soy capaz. Solamente, di permiso a algunos hermanos míos para imprimir el Tratado de Fruto y Huccet‑ul Baliga con letras nuevas, que los comprendí del Corán y escribí. Los rangos oficiales y el comité de expertos de Ankara, y también la Corte de Denizli, después de analizar esos dos tratados durante casi dos años, no pudieron encontrar algo que los culpara y nos devolvieron oficialmente.
Además, les mande una respuesta para que la muestren a la censura del gobierno y a los escritores grandes, y luego impriman. También, después de imprimirlos, darlo a los doce rangos del gobierno, según su procedimiento. Luego, que impriman con letras nuevas agregándola a los tratados de Sinceridad y Frugalidad, al final de tales dos tratados.
Le notifico ciertamente que: mi propósito en imprimir esto es esforzarme para proteger esta nación bendita y a esta patria del anarquismo material e inmaterial, ayudar espiritualmente a la seguridad y orden público, poner un obstáculo inmaterial contra una corriente de fuera del país que alienta el anarquismo, eliminar el rechazo y acusación del mundo Islámico contra nosotros y atraer su amor y antigua hermandad. Pero lamentablemente, debido a que yo no estoy interesado en el mundo ni me comunico con las autoridades, ni sé el estado del mundo, y estoy expuesto a una interferencia ilegal; desde la antigüedad, algunas personas que han tenido enemistad conmigo bajo el velo, encuentran oportunidad y dan sospechas infundadas a la policía y tribunal.
Por ejemplo: Por una casualidad extraña, escuché que: los oficiales de inspección, en el tren, tomaron cuatro tratados y las copias de las cartas que he escrito durante estos dos años.
Dos de tales tratados son la “Sinceridad”. Sin embargo, es un poco confidencial, pero la corte y también el comité de expertos de Ankara consideraron sin daño después de analizarlo; nos devolvieron. También, el tratado “Frugalidad” que se mandó a Estambul para mostrar a la censura del gobierno y a los grandes escritores,
es muy necesario para todos. El Keramet de Ali, que es el Destello Dieciocho, se mandó con él por equivocación. Ni pensábamos imprimirlo, doy permiso para leer solamente a los hermanos más confidenciales. También ese tratado no mira al mundo. Además, el comité de expertos y la corte lo analizaron y nos devolvieron.
Además, hace diez años, en un tiempo muy angustioso para mí en la prisión de Eskisehir, cuando necesitaba mucho consuelo, llegó una buena noticia espiritual a mi corazón; yo también la escribí. Pero, no se pensó en imprimir y difundir con las cartas que he escrito durante dos años, o tal vez cuatro o cinco años; por el deseo de unos confidenciales amigos míos para leerlo, se les mandó con tales cartas. El motivo de que yo escribí esas cartas, es para dar consuelo a la gente que sufre angustias en la cárcel por causa mía, como una charla con ellos y como un cambio de opiniones sobre Risale‑i Nur, que ha otorgado beneficios enormes al mundo y al Más Allá de esta patria y nación durante veinte años. Algunas conversaciones que escribí a usted y a las autoridades de Ankara, tal vez están adentro.
Los tratados y cartas que contienen estos, fueron tomados por los oficiales de inspección. Notifico esta verdad con la posibilidad de que ellos llegaron o llegarán a usted. Espero que el patriotismo y seriedad de usted, no permitirá que me interfieran ilegalmente por las sospechas infundadas, pues ya ahora tengo dificultades pesadas en cinco o seis sentidos.