No se preocupen sobre el pasado evento de traición. Ese evento se extinguió, su plan no resultó. Aquel hombre que lo hizo, ahora lo niega con juramentos, para salvarse a sí mismo del odio de la gente. Yo no sabía que fue él. En caso contrario no hubiera interferido. De todos modos, no hizo nada, solamente. Llevo su mano hacia mi cabeza y, abrió el pañuelo que está sobre ella. También, debido a recibir la noticia de que el jefe de la dirección de policía de Ankara llegó aquí con otros oficiales importantes, se atrevió a hacer esa traición. Tales oficiales de alto grado llegaron aquí. El gobernante de provincia que está contra mí, debido a ser de Rumelia, no dejo que se encuentren conmigo. Mandé la conversación –que le había mandado a usted– adjuntamente con el texto al a la Directorio de Policía de Afyon por medio del Jefe del Directorio de la Policía, para que se la mande a él a Ankara. Yo jamás estoy triste. De todos modos no tiene importancia. Ustedes no se preocupen para nada. Vi ciertamente que el Decreto Divino transformó esa crueldad suya en una misericordia importante para mí, tal como esto ocurre en cualquier cosa. Agradecí a Allah.
Ayer, esperaba las cosas que se confiaron a mí y que me mandarían después de la Fiesta, pero recibí su carta, vi la frase; “Si no recibimos alguna advertencia, nos presentaremos diez días después”. Pues, se preocuparon; por eso no me las mandaron. No hay nada para preocuparse. Pero, no mandar lo que se confió, y no llegar aquí cuando los oficiales importantes vinieron, fue una cautela linda sin voluntad.