¡Mis estimados hermanos, leales, persistentes y sinceros!
Material e inmaterialmente, también mi alma maligna e incluso aquellos que se contactan conmigo, me preguntan: “¿Por qué no consideras a muchas fuerzas importantes que pueden ayudarte, oponiéndote a todos y que nadie lo hace así? ¿Por qué las ignoras? ¿Por qué no aceptas los rangos elevados que todos desean y buscan, y que los verdaderos estudiantes de Nur están de acuerdo que esos rangos servirán mucho a la difusión y las conquistas de Risale‑i Nur? ¿Por qué te abstienes intensamente?”
La respuesta: En esta época, los creyentes necesitan una verdad que en el universo no se puede explotar para nada, no sigue a nada, no se puede usar como un apoyo para nada, y ningún rencor o mala intención puede corromperla, ninguna duda o filosofía puede derrotarla, y que de esta manera enseñe las verdades de la fe. Que la fe de todos los creyentes se proteja contra el ataque de las incredulidades que se ha acumulado por mil años.
Así, debido a este punto que Risale‑i Nur no da importancia a los ayudantes nacionales o extranjeros y las fuerzas importantes, ni las busca ni las sigue… Así, que no sea como un apoyo para algunos propósitos de la vida mundanal ante la mirada de los creyentes. Porque no se puede usar como una herramienta para nada, salvo la vida en el Más Allá; su fuerza extraordinaria y su realidad, remueva las dudas y vacilaciones que atacan.
“¿De los rangos iluminados y las posiciones del Más Allá, que son espirituales, aceptables, inofensivos y que todos los creyentes los buscan, y que son dados a ti por las buenas opiniones de los hermanos sinceros, a pesar de que no dañan tu sinceridad, igual si los aceptas; hay muchas evidencias, pruebas que no se pueden rechazar: tú, no sólo con humildad y modestia, sino en efecto, con severidad y furia, escapas de esos rangos y esas posiciones ofendiendo a tus hermanos que te los dan a ti?”
La respuesta: Como una persona, para salvar a sus amigos, se sacrifica a sí mismo, asimismo para proteger la vidas eternas de los creyentes de los enemigos peligrosos, si se necesita –que sí se necesita– no sólo los rangos que no los merezco, también sacrifico los rangos de la vida verdadera y eterna al respecto la lección de compasión que aprendí de Risale‑i Nur.
Sí, siempre, particularmente en esta época, y especialmente en la negligencia que viene de la incredulidad; en la derrota de la política y filosofía, en el siglo en que el egoísmo y arrogancia están en afluencia; los rangos grandes subordinan todo a ellos mismos. Incluso explota las cosas sagradas para los rangos mundanales. Si fueran sólo los rangos espirituales, los explota más. Para mantener su posición en las miradas de la gente y para que se vea apropiado a esos rangos, se puede ser acusado por explotar y usar como un medio sus servicios buenos y las verdades; la aceptabilidad de las verdades que él distribuye pueden verse perjudicadas con dudas. Aún hay un beneficio para la persona o el rango; con la inaceptabilidad hay mil daños a todos.
En breve: La verdad de la sinceridad me prohíbe las cosas que causan la fama, el honor y los rangos materiales e inmateriales. En efecto, es un daño grande al servicio de Risale‑i Nur, pero la cantidad no tiene valor en comparación con la calidad, siendo un siervo sincero, con la verdad de la sinceridad, considero que es más importante enseñar las verdades de la fe superiores que todas las cosas a diez personas, que guiar a miles personas con un rango de polo espiritual.
Porque esas diez personas consideran esa verdad superior a todo: persistiendo, sus corazones, que son como semillas, pueden volverse árboles. Pero esas miles de personas con las dudas y sospechas que vienen del mundo y de la filosofía, considerando que las lecciones del polo espiritual venían de su rango espiritual y de sus sentidos particulares, pueden dispersarse y serían derrotadas. Para este sentido, prefiero ser siervo de los rangos.
Incluso, me preocupé para que no venga una calamidad por ahora a ese hombre conocido que me traicionó en cinco sentidos, ilegalmente, en la fiesta religiosa, con el plan de mis enemigos. Debido a que este asunto se volvió famoso, la gente común y corriente directamente pueden darme un rango y pueden considerar como un keramet maravilloso; por eso, dije: “Oh mi Rabb, hazlo corregirse o da su castigo. Pero que no sea como un keramet.”
Respecto a esto, notificaré una cosa, así es:
Esta vez, vi una carta que tiene muchas firmas, entre las cartas de los alumnos que fueron devueltos de la corte a mí; tal vez se entró en Lahika. Fue sobre la abundancia del sustento de los estudiantes y las bofetadas que algunos recibieron. Ya no quedo alguna duda, que aquí también cinco personas recibieron bofetadas tal como aquellos que recibieron en Kastamonu.
Un escriba de Risale‑i Nur dijo: “¿Por qué vienen bofetadas a las faltas de los amigos, y por que no vienen de esta manera a los enemigos que atacan?”
Respuesta: Aquel que no es oficial, o aquel que traiciona particular y personalmente, recibe una bofetada particular. Este tipo de eventos son muchos; también aquellos que muestran total lealtad, reciben muchos otorgamientos, como abundancia en su sustento y paz en su corazón, son muchos. Si es oficial, aquel que traiciona e interfiere en nombre de la ley, pero ilegalmente, se vuelve un medio para una bofetada general a esa tierra y a esa pobre gente. Se vuelve en un medio para las calamidades generales como terremoto, carencia de lluvia, enfermedad o tormenta. Aparentemente, se ve como si él mismo no recibiera una bofetada particular.
Además, si son aquellos que interfieren en nuestro servicio de la fe por cuenta de la irreligión, según la reglaاَلظُّلْمُ لاَ يَدُومُ وَالْكُفْرُ يَدُومُ, sus crueldades que alcanzan al nivel de incredulidad –por causa de estar grande– se posterga al Más Allá. Mayormente, su castigo no se da en este mundo como las crueldades pequeñas.
Said Nursî