Puedo aceptar la buena consideración de usted hacia mi persona, que está mucho más allá que mi alcance, en el nombre de la personalidad colectiva de Risale‑i Nur; en caso contrario, considerarme a mi mismo estar en esos rangos, no es de mi alcance.
Además, el camino de Risale‑i Nur no es sufismo sino la verdad; es una manifestación del camino de los Compañeros del Profeta. Esta época no es el tiempo del sufismo sino es la época de salvar la fe. Risale-i Nur, lillajiljamd, cumplió y cumple este servicio en los tiempos más difíciles y pesados. La esfera de Risale-i Nur es –a través de sus noticias de lo Oculto– de los estudiantes de: Noble Ali, Hasan, Huseyin (R.A.) y de Gavs-i Azam (K.S.) en esta época. Porque, tal como el Noble Ali informa sobre Risale-i Nur a través de sus tres keramets de lo Oculto, Gavs-i Azam (K.S.) da noticias sobre Risale-i Nur y fomentó a su intérprete. Estos cuatro tratados confidenciales –cuatro tratados sobre el Keramet-i Gavsiye y Aleviye– inshaallah se les mandará. El comité de expertos de la corte no pudo rechazar a ellos; solamente hicieron una critica pequeña diciendo: “Esto no se debiera escribir”. Yo también les di una respuesta, ellos quedaron en silencio. De todos modos, recibí mi lección de la verdad –de manera de Üveys– directamente de Imam-i Ali (R.A.) a través de Gavs-i Azam (K.S.), Zeynelabidin (R.A.), Hasan y Huseyin (R.A.). Por eso, la esfera que realizamos el servicio es su esfera.
Hace más de quince días que había estado con fiebre, por la enfermedad perjudicial que fue por causa del envenanamiento; infinitos agradecimientos a Cenáb‑i Hak que, con la ayuda del rezo de ustedes, hace dos días que ya pasó el peligro de la enfermedad. Debido a que una hora de adoración con enfermedad vale casi un dia de adoración, inshaallah la enfermedad recuperó el lugar de muchas bondades que no he podido hacer, y también fue una expiación para muchas faltas mías. Pero, la debilidad y enfemedad está continuando.
Una coincidencia Divina que es sutil y significativa: Ayer, el libro de los inocentes pasó a mis manos. Lo abrí. Vi que en el inicio de ese libro, se involucró Palabras Pequeñas, que escribió el Carpintero Ahmed cuidadosamente con mucho embellecimiento, bordados, quien es uno de los héroes de Medrese‑i Nuriye y un comandante de esos inocentes. Dije; mashaallah al Carpintero Ahmed, se volvió en el sargento de los inocentes. En el mismo día, su carta pasó a mis manos; la abrí. Vi que en el tiempo en que el Carpintero Ahmed leía las cartas a sus amigos, en la noche que le habíamos mandado, dos cigarrones vinieron y escucharon hasta el final. Hace unos días, tal como cuando escribíamos la carta, dos palomas confirmaron la aceptabilidad de la carta y las buenas noticias del gorrión y el pájaro de Kuddus, los cigarrones del Carpintero Ahmed confirmaron las palomas y pajaros con albricias, a través de su estado notifican que ellos también conocen a Risale-i Nur, así fue una significativa coincidencia Divina.
En este sentido, dentro de ese libro, un artículo llamó mi atención, que está una página antes de la Octava Indicación del Rayo Ocho que escribió Hafiz Ahmed, que es el sobrino del Pequeño Ali y que es un pequeño e inocente Abdurrahman. Durante unos meses, se les ha escrito un artículo sobre que yo no tengo alguna contribución del honor y virtud en las cartas que fueron escritas sobre la aceptabilidad de Risale‑i Nur, y es solamente una gracia Divina; vi que ese artículo se relaciona con esto. Se los mando. Agreguenlo en un lugar apropiado. Ese artículo se trata de que mi persona no tiene algun destello o virtud sobre la importancia extraordinaria que dio Yelyelutiye a Risale-i Nur. Así es; allí dije:
Confieso que: ser la fuente de una obra tal de aceptable, de ninguna manera merezco ese rango. Pero, crear un árbol gigante como una montaña de una sola semilla pequeña y trivial, es una práctica y ritual del poder Divino; es una evidencia de su magnificencia.
Lo afirmo con juramento que: mi objetivo de alabar a Risale‑i Nur es confirmar, demostrar y difundir las verdades del Corán y los pilares de la fe. Cientos de miles de gracias a mi Creador Misericordioso porque no me dejo agradarme a mí mismo, y que me mostró las faltas y culpas de mí mismo, no permaneció con ganas de agradar mi alma maligna a otros.
Es una locura lamentable que una persona que está en la puerta de la tumba mire atrás, al mundo efímero, de una manera hipócrita, y también es una perdida horrible. Que Cenáb‑i Hak me proteja de tales perdidas. ¡Ámin!
Mandamos saludos a cada uno de todos los hermanos, rezamos por ellos y pedimos su rezo.