Apéndice del Presentimiento
¡Mis estimados hermanos verídicos!
Tal como la aparición de Risale‑i Nur se percibió universalmente a través de la previsión; con la confesión de algunos ellos, el estilo de vida de algunos estudiantes fundamentales de Risale-i Nur, muestra que fueron aspirantes a un servicio como Risale-i Nur. Respecto a esto, escribo este complemento.
Todos tienen previsión, parcial o abarcativamente; incluso los animales la tienen. Además, una parte importante de los sueños verdaderos son de este tipo de previsión. Incluso, con alguna gente, respecto a sensibilidad esto sube al nivel de keramet. Por causa de la sensibilidad en mis nervios, percibo la llegada de la lluvia veinticuatro horas antes, por la humedad en el aire; esto en un sentido puede ser una previsión y en otro sentido no.
Puse mi atención a los estilos de vida de mis hermanos que hacen servicio a Risale‑i Nur, vi que: tal como el curso de mi vida, sus vidas también fueron equipadas y dirigidas hacia un resultado como Risale-i Nur.
En el curso de las vidas de muchos hermanos, como Husrev, Feyzi, Hafiz Ali y Nazif, se dio un estado según este Servicio de Nur; tal como ellos perciben esto, yo también veo que, como mi estilo de vida, sus vidas exactamente fueron arregladas para dar tal fruto. Si aquellos que lo sienten, ponen atención, lo percibirán. Anteriormente, yo mismo pensaba que la parte maravillosa de toda mi vida fue uno en la cadena de keramets de Gavs‑i Azam; ahora salió a la luz que es uno en la cadena de los keramets de Risale-i Nur.
Por ejemplo: Antes de la Libertad, cuando venía a Estambul, en el camino pasaron unos libros importantes sobre teología Islámica a mis manos. Los estudié atentamente. Después de llegar a Estambul, sin algún motivo, invité a los académicos y maestros de las escuelas a un debate, anunciando “Quienquiera puede preguntar lo que quiera”. Es algo asombroso que todas las preguntas que hicieron aquellos que vinieron para debatir, fueran los asuntos que estudié en el camino y que quedaron en mi memoria. También, las preguntas que hicieron los filósofos fueron de los asuntos que tenía en mi memoria.
Ahora se comprendió que: ese éxito extraordinario, esa vanidad que estaba muy superior que mi límite, y mostrar la virtud sin sentido, fueron para preparar el terreno para la aceptabilidad de Risale‑i Nur por Estambul y por los académicos, y llamar la atención a su importancia en el futuro.
Incluso yo, a pesar de que soy pobre y necesitado, no soy ascético ni sufista; tampoco tengo parte de la dignidad y fama de una dinastía, ni de su prestigio y gloria– como se ha escrito en mi biografía– no podía aceptar los bienes y regalos de la gente desde mi juventud. No podía revelar mi necesidad. Como aquellos que me conocian, yo también estaba sorprendido. Ahora, particularmente en unos años se comprendió que para que no se derrote Risale‑i Nur en una lucha horrible por causa de codicia y bienes, y para que no le se rechaze; ese estado espiritual que se me habia otorgado. Si no, mis enemigos me hubieran dado un gran golpe desde ese aspecto.
Además, por ejemplo: A pesar de que el Viejo Said fue muy lejos en la política, en un tiempo en que el Nuevo Said necesitaba encontrar personas que estén a su favor; yo nunca me he ocupado con la política, entre las tormentas políticas y las inundaciones entre la humanidad, que ocupan a todas las personas durante cinco o seis años. No me derroto a través de la curiosidad; ni he tenido curiosidad para saberla.
Tal como aquellos que me conocen se asombraban ante esta situación, yo también estaba asombrado. Incluso me decía a mí mismo: “¿Acaso yo me volví loco, que no miro estos eventos que ocupan a todo el mundo con ellos mismos y no les doy importancia, o la gente se volvió loca?”. Así estaba en asombro. Ahora a través de una advertencia espiritual, de la mencionada previsión y también a través del triunfo y liberación de Risale‑i Nur, se hizo realidad que: la verdad de la sinceridad en Risale-i Nur, no se puede explotar para ninguna cosa fuera de la complacencia Divina, ni puede ser objeto de algo. Para demostrar que él no tiene ninguna ancla de apoyo, fuera del Corán, se dio a mí ese extraño estado del espíritu.
Said Nursî