¡Mis estimados hermanos verídicos!
Ciertamente no quedó ninguna duda y sospecha de nosotros que: no solamente nosotros, Anatolia y el mundo Islámico aplauden y aprecian la libertad de Risale‑i Nur, que es el resultado de este servicio nuestro, sino también el universo se pone contento y la atmosfera y los cielos aplauden que: a pesar de haber una necesitad grave de lluvia durante tres o cuatro meses, no llegó; la corte en Denizli decidió devolver los libros de facto, en la Noche de Ascensión, como una indicación que Risale-i Nur es una misericordia, coincidiendo Divinamente con la Noche de Regaib, llegó misericordia a Emirdagi con muchos aplausos del ángel del trueno, y esto coincidió también con la decisión de la devolución. Además, una semana después, en el tiempo en que los diputados recibieron los libros en Denizli, y también coincidiendo exactamente con la Noche de Ascensión y la Noche de Regaib, asimismo llegó la misericordia y lluvia a esta tierra en la noche de Viernes con mucha abundancia; a través de estas coincidencias Divinas llegó una opinión certera que:
Tal como la coincidencia Divina de cuatro terremotos con la confiscación y encarcelamiento de Risale‑i Nur es un rechazo de parte del globo terráqueo, en esta tierra, en Emirdagi, durante cuatro meses llego misericordia con abundancia solamente en tres noches de Viernes –uno en la Noche de Regaib, otro la Noche de Ascensión y el otro fue en la primera Noche de Viernes del mes Reverendo Shaban-, y coincidió exactamente con las tres etapas de la liberación de Risale-i Nur; esto es una felicitación y albricia de la atmósfera. También es un signo fuerte de que Risale-i Nur es una misericordia y lluvia espiritual.
Una indicación muy sutil es esto: Ayer, de repente un gorrión llegó a la ventana y golpeó. Nosotros lo echamos para que vuele, pero no se fue.
Obligadamente, dije a Ceylan: “Abre la ventana, a ver qué dirá”.
Entró y se paró, hasta la mañana; luego, lo dejamos en el cuarto, me fui a mi dormitorio. Esa mañana salí y abrí la puerta; en medio minuto volví. Miré y vi que un pájaro que hace la glorificación “Kuddus, Kuddus” en mi cuarto. Sonriendo dije: “¿Por qué vino esta visita?”. Durante una hora me miró, no voló, ni se asustó. Yo estaba leyendo; dejé pan pero no comió. Otra vez abrí la puerta y salí; medio minuto después volví, vi que tal visita desapareció.
Luego, el niño que hace mi servicio llegó, dijo que: “Esta noche soñé que el hermano de Hafiz Ali llegó a mí”.
Yo dije: “Un hermano como Hafiz Ali y Husrev llegará aquí”.
En el mismo día, dos horas después, el niño llegó y dijo: “Hafiz Mustafa llegó”. Trajo las buenas noticias de la libertad de Risale‑i Nur, la devolución de algunos libros míos que estaban en la corte y también, demostró la interpretación del gorrión y el pájaro de Kuddus –demostró que no fueron por casualidad-.
La llegada del gorrión y el pájaro de Kuddus de una manera extraña y sin precedente, luego su desaparecer; en el sueño del niño inocente ocurrió exactamente lo mismo; coincidió con el mismo tiempo de que Risale‑i Nur llegó aquí por medio de un hermano como Hafiz Ali; ¡acaso todo esto puede ser una casualidad! ¡Hay alguna posibilidad que esto no sea una albricia de lo Oculto!
Sí, este asunto no es un asunto pequeño; está relacionado con el universo y con los animales. Yo, gracias a ser un estudiante de Risale‑i Nur, pienso que este resultado y ganancia corresponden a mi porción, como que tuviese una ganancia de miles de liras de oro. Que se compare el beneficio de cientos de miles de estudiantes de Risale-i Nur y de los creyentes, que necesitan un reforzamiento para la fe, con esto.
Sí, los libros de Risale‑i Nur que resuelven y descubren más de cien misterios y enigmas de la religión, Sharía y del Corán, que silencian a los incrédulos más obstinados, y que demuestran como sol las verdades del Corán, como la Ascención del Profeta y la resurrección corporal que se suponen como muy lejos de la razón, contra los filósofos y los incredulos más obstinados, y que hicieron que algunos de ellos lleguen a la fe; seguramente hacen que el globo terráqueo y los átomos del aire se relacionen con ellos mismos, y son una verdad del Corán que habrán de ocupar este siglo y el futuro con ellas mismas, y son una espada de diamante en mano de la gente creyente.