¡Mis estimados hermanos verídicos!
Infinitas gracias a Cenáb‑i Hak que: este ataque nuevo, muy ancho y con muchas sospechas infundadas, disminuyó de cien a uno. Ayer tomaron mi declaración en la corte. Di la misma declaración –que les mandé anteriormente– con explicación. Que Allah esté muy complacido del Tribunal de Isparta, que el informe que escribieron a aquí a favor de nosotros, nos ayudó mucho. En caso contrario, hubiéramos sufrido mucha dificultad, debido a las sospechas infundadas en Afyon y a las ayudas de algunas personas oficiales a nuestros enemigos secretos.
Mandaron nuestro Corán, que habían confiscado, al Presidente de los Asuntos Religiosos. Nosotros también mandamos dos episodios del Corán, que ya habíamos mandado a Estambul, un episodio que está en el inicio, y una carta al Presidente de los Asuntos Religiosos. Escribimos en la carta “Queremos trabajar para imprimir este Corán con fotografía; esperamos la confirmación y ayuda del Presidente de los Asuntos Religiosos”.
Esta vez, entre muchas preguntas sin sentido que hicieron en la corte: “¿A través de qué estás viviendo?”
Contesté que: “A través de la abundancia de frugalidad” Incluso, una persona que vive con un solo pan, un kilo de yogur y un kilo de arroz durante todo el Ramadán, no condesciende al mundo para su sustento, tampoco está obligado a aceptar algún regalo.