Dado que por ley era necesario tomar mi declaración y no la tomaron, yo ahora manifiesto mi declaración a la personalidad espiritual de la justicia y al Ministro del Interior a modo de información
Es esencial y obligatorio, por el deber de ustedes, que escuchen por una hora a una persona que no provoco algún daño a esta patria y nación durante cuarenta años, sino que provocó muchos beneficios, por ejemplo; a través de un solo discurso, provocó que ocho batallones se sometan al gobierno, que se salven muchos oficiales; en el Movimiento Nacional, a través de su Tratado de Siete Artimañas, salvó a los eruditos y al Presidente de los Asuntos Religiosos, de estar a favor de los extranjeros que invadieron a Estambul; que hizo un servicio abnegadamente en la Primera Guerra Mundial, con muchos aprecios y elogios del difunto Enver Pasha; tres comandantes horribles no pudieron atreverse a interferir en él, a pesar de su furia hacia él; a pesar de que las leyes le culpan, basándose en las calumnias de los incrédulos secretos, tres cortes fueron derrotadas ante la verdad que él sigue, y no pudieron atreverse a su condena; sus tratados fueron atendidos con mucho aprecio y elogio por la gente de la ciencia y conocimiento, y que habla por cuenta de tales tratados.
Aquí empiezo. Nosotros tenemos la verdad en nuestras manos. Que Cenáb‑i Hak no nos deje obligados a buscar nuestro derecho a la fuerza y de otra manera, ámin.
Tal como la ayuda Divina nos ha protegido y salvado de las crueldades horribles, durante estos veinte años con cientos de experiencias, asimismo nosotros debemos estar convencidos ciertamente que nos salvará de esta nueva crueldad sin sentido, brutal y totalmente contra la ley. Aunque sufriéramos un poco de problemas, dificultad o daño, esperamos fuertemente de la Misericordia Divina que recibamos las bendiciones, otorgamientos Divinos y méritos, que son miles de grados superiores que esa dificultad. Que esa dificultad sea como un servicio sagrado, de otra manera para la fe de muchos pobres creyentes.
Notificó que este evento es ilegal en diez formas.
La Primera: A pesar de que Risale‑i Nur ha sido inspeccionado por dos años, por tres cortes, tres comités de expertos, siete departamentos del gobierno de Ankara y sus cuerpos legales, y aunque todos los tratados, Said, y sus setenta y cinco compañeros, fueron absueltos por unanimidad sin oposición, sin ser sentenciados ni a un solo día de prisión, para nuevamente ir totalmente contra la ley y apoderarse de esos tratados como si fueran escritos perniciosos, cualquiera con un mínimo de justicia y compasión comprendería su ilegalidad.
La Segunda: Un hombre que vivió solo durante tres años y medio y que fue un extraño en Emirdag después de ser absuelto, con su puerta cerrada bajo llave desde afuera y atornillada desde adentro, que sólo aceptó a una de cien personas para trabajos esenciales, e incluso renunció al trabajo de escribir, al que se había dedicado por veinte años y no escribió más; los detectives destruyeron la cerradura de su puerta por motivos políticos y entraron por él, pero no pudieron encontrar nada más que un libro de oración en árabe y un colgante en la pared. Cualquiera que tuviera un grano de justicia comprendería qué ilegal fue acosarlo de esa manera.
La Tercera: Como Said dijo en la corte: una persona que, como lo confirman setenta testigos, durante siete años no supo nada de la Segunda Guerra Mundial, ni sintió curiosidad ni preguntó por ella, y ahora diez años después, ha permanecido en el mismo estado, y por veinticinco años no ha leído ningún periódico ni escuchado las noticias, y por treinta años ha dicho: “Busco refugio en Allah de Satanás y de la política”, y ha evitado la política con todas sus fuerzas, y ha sufrido por veintidós años de la angustia más tortuosa, para no atraer la atención de los políticos ni involucrarse en política, ni una sola vez ha recurrido al Gobierno para aliviar sus condiciones; ¿se ajusta a alguna ley el que allanen su lugar de reclusión, como si estuviera complotando intrigas políticas, y provocarle un sufrimiento nunca visto mientras estaba enfermo? ¡Cualquiera con una pizca de conciencia le tendría lástima en ese estado!
La Cuarta: La Corte de Eskishehir estudió a Risale‑i Nur durante seis meses porque nos habían acusado de organizar una sociedad política y de fundar una orden sufí, y debido a esa sospecha y por el odio personal hacia nosotros de un gran líder, impulsó a ciertos miembros del jurado a actuar en nuestra contra, aun así esa corte nos absolvió y retiró los cargos de fundar una sociedad política, de una orden sufí y de Risale-i Nur. y sólo haciendo un pretexto de una parte corta llamada Tratado Sobre la Vestimenta Islámica, les dio una sentencia de seis meses a quince de cien estudiantes, no según la ley sino arbitrariamente. Y a pesar de que hasta que se hubieron completado las investigaciones permanecieron en prisión preventiva por cuatro meses y medio, es decir, sentenciados a seis meses, cumplieron sentencias de un mes y medio, pues descontaron los cuatro meses y medio en prisión; y diez años más tarde la Corte de Denizli nuevamente, bajo varios pretextos como organizar una sociedad política y fundar una orden sufí, y después de haber examinado detenidamente las cartas y escritos de veinte años, enviaron cinco cajas de libros a la Corte Criminal de Ankara, y, a pesar de que esos libros y cartas fueron sujeto de escrutinio detallado durante dos años, por las Cortes de Ankara y de Denizli, tomaron la decisión unánime de su absolución en relación a la sociedad política, la orden sufí y otros pretexto, y regresaron todos los libros a sus dueños. También absolvieron a Said y a sus compañeros. Entonces, cualquiera que no haya perdido su humanidad, comprenderá qué tan ilegal es considerarlo como un activista político y acusarlo de ser un conspirador. E incitar a los oficiales de la corte para que se vuelvan en su contra.
La Quinta: Por la compasión, que es la base de mi camino y la de Risale‑i Nur, y que por treinta años ha sido un principio por el que he vivido, para que no le acontezca ningún daño a los inocentes, no insulté a los tiranos que me persiguen. Incluso cuando me enojo con algunos de esos desdichados depravados que me oprimen con odio vicioso, o incluso con los tiranos irreligiosos, mi compasión me impide responder con un insulto, mucho menos con una agresión física. Porque esos tiranos crueles tienen padres e hijos; no les hago nada a ellos para que ningún daño material les suceda a esos cuatro o cinco ancianos desafortunados e inocentes. A veces incluso los perdono.
Es por esta compasión que nunca interferí en absoluto en el gobierno ni altero el orden público. Además, he recomendado esto con tanta fuerza a todos mis amigos, que algunos policías justos de tres provincias han admitido que “estos estudiantes de Risale‑i Nur son como policías espirituales; ellos preservan el orden y mantienen la seguridad pública”. Hay miles de testigos de este hecho, y lo han confirmado con una experiencia de veinte años y miles de estudiantes lo han corroborado, por no haber estado nunca involucrados en ningún incidente registrado por la policía, entonces ¿qué ley permite que la casa de ese hombre indefenso sea allanada como si fuera un revolucionario o una persona injusta de un comité ilegal, y que personas despiadadas lo insulten, y a pesar de no haber encontrado nada en su casa, como si fuera un asesino que cometió cien asesinatos, recojan su más preciado y milagroso Corán y las inscripciones colgadas en la pared como si fueran escritos perniciosos?
La Sexta: Infinito agradecimiento sea para Allah, por Su gracia y la refulgencia del Corán, que hace treinta años, una persona se dio cuenta del poco valor que tienen la fama y la gloria efímeras de este mundo, y su admiración y celebridad egoísta, ya que hasta ahora ha luchado con toda su fuerza contra su alma maligna y que se esforzó cuanto pudo para renunciar a su egoismo modestamente y para no ser artificial e hipócrita. Quienes lo han servido o se han vuelto sus amigos tienen la absoluta certeza de esto y lo atestiguan. Durante veinte años ha huido con toda su fuerza de las buenas opiniones de la gente y de su atención, las alabanzas, los elogios y considerarse a si mismo de tener un rango espiritual, y al contrario de todos que se complacen con ellos. También ha rechazado las alabanzas y las excesivas buenas opiniones sobre sí mismo de sus hermanos más cercanos y ha herido sus sentimientos en las cartas que él escribió como respuestas. Se ha mostrado como carente de virtud, y le adjudicó toda la virtud a Risale‑i Nur, que es un tefsir (explicación) del Corán, y a la personalidad colectiva de los estudiantes de Risale-i Nur, considerándose a sí mismo solo como un sirviente común. Esto demuestra que él no ha intentado agradarse a sí mismo, y que no ha querido esto y lo rechazó. Entonces, ¿bajo qué ley se le consideró culpable porque, sin su consentimiento, algunos de sus amigos de un lugar remoto tuvieron una excesiva buena opinión de él y lo elogiaron y le otorgaron un rango espiritual elevado; y, por lo que un predicador a quien él no conoce dijo en la región de Kütahya? ¿Alguna ley o política en el mundo permitiría una agresión de enviar oficiales y romper la cerradura de la habitación de una persona muy anciana, inofensiva, enferma, solitaria y aislada como si hubiera cometido un crimen terrible, y permitirles que justifiquen esto por haber encontrado sólo un libro de súplicas y unos colgantes de pared?
La Séptima: A pesar de que en estos momentos, en el interior del país hay tantas corrientes de partidos inquietantes que vienen del exterior e interior y el terreno está listo para tomar ventaja de esto, es decir, para ganar numerosos diplomáticos y políticos como seguidores, en lugar de un puñado de amigos; solamente para no involucrarse en política, ni para dañar su sinceridad, ni atraer la atención del gobierno hacia sí mismo, ni para ocuparse con el mundo: escribiendo a sus amigo dijo que:“¡Cuidado! ¡No se dejen llevar por esas corrientes políticas! ¡No se involucren en política! ¡No alteren el orden público!”; y a pesar de que las dos corrientes le causaron daño y angustia porque se retiró de este camino, la vieja corriente por sus miedos infundados y la nueva dice porque no le ayudó – a pesar de todo esto, nunca interfirió en el mundo efímero y nunca interfirió en el mundo de los mundanales y solamente se ocupó con en el Más Allá de sí mismo. ¿Qué ley permite que intervengan en la ocupación del Mas Allá de ese indefenso, en este grado?
¿Permitiría alguna ley que se incauten las copias de Risale‑i Nur, en las que tres cortes legales no han encontrado nada tipificado como delito, a pesar de que, bajo las leyes de la libertad, las publicaciones de quienes no tienen religión y de los comunistas no se interfieren, a pesar de que son extremadamente dañinas para el país, la nación y la moralidad? Porque Risale-i Nur se ha estado esforzando por veinte años para mantener la vida social del país, de la nación, la moralidad y seguridad; y ha estado efectivamente luchando para devolverle a esta nación su verdadero apoyo: la hermandad del mundo islámico y su amistad, y para fortalecerlos; y las partes de Risale-i Nur como Zülfikâr y La Vara de Moisés, que se han estudiado por tres meses por el Directorio de Asuntos Religiosos, bajo las órdenes del Ministro de Asuntos Internos, con el propósito de criticar a Risale-i Nur, apreciando mucho su valor y lo hizo poner en la biblioteca del Departamento como “una obra importante”; y La Vara de Moisés, que se puso en la tumba del Profeta Muhammad (A.S.M.) como un signo de su aceptación, fue vista allá por los Peregrinos. ¿Permitiría alguna ley, conciencia o justicia que éstos se recogieran como si fueran papeles injuriosos y se enviaran a la corte?
La Octava: Entonces una persona, que a pesar de que se le dio libertad después de veintidós años de exilio angustioso e injustificado, no regresó a su región natal donde él tenía miles de amigos y allegados, pero eligió la soledad y el exilio para no estar en contacto con la vida social ni con la política; y que renunció a la congregación muy meritoria de la mezquita y prefirió realizar las oraciones solo, quedándose en su habitación; es decir, su estado espiritual lo hizo evitar el respeto de la gente; y como lo atestiguan veinte años de su vida y lo confirman miles de turcos valiosos, prefirió un turco piadoso a los numerosos kurdos negligentes, y quien demostró en la corte que no cambiaría cien kurdos negligentes por un hermano turco con fe poderosa como Hafiz Ali; y quien para no ser el objeto de su respeto y veneración, nunca se reunió con gente mientras no fuera esencial y no fue a la mezquita; y que durante cuarenta años ha trabajado con toda su fuerza y todas su obras para la hermandad islámica y para que los musulmanes se amen unos a otros; y quien, ya que la nación turca es la abanderada del Corán y es alabada en el Corán, siente un gran amor por esa nación y ha pasado su vida entre ellos; para insultar a esta persona con la lengua del oficialismo y hacer propaganda y ahuyentar a sus amigos, el ex‑gobernador dijo: “Él es un kurdo y ustedes son turcos. Él es un Shafí y ustedes son Hanefíes”, intentando asustar a todos para que lo abandonen; ¿qué beneficio hay en todo esto? ¿Qué ley lo permite?
La Novena: es muy importante, y muy poderosa, pero se relaciona con la política, entonces permanezco en silencio.
La Décima: Es un ataque que ninguna ley permite, y no tiene ventajas, y es sólo hacer montañas de un grano debido a un delirio sin sentido, y que no es parte de ninguna ley. En relación a esto, también permanezco en silencio para no tocar lo político, que según nuestro camino, no nos concierne. Frente al trato que es así ilegal de diez maneras, todo lo que decimos es:
Said Nursî