Mis estimados hermanos verídicos,
Primero: Llegó el tiempo de notificar que una aventura extraña, dolorosa y sutil de mi vida, y una vil calumnia de mis enemigos, como con la que ningún demonio puede engañar a nadie, con una posibilidad entre mil, y que no quedó ninguna arma suya que pueda usarse contra Risale‑i Nur. Así es:
Es sabido, para aquellos que saben mi biografía, que hace cincuenta años, cuando tenía veinte años aproximadamente, me quedé durante dos años en la residencia del Gobernador de Bitlis, Ömer Pasha, por su insistencia y por su extremado respeto por aprender. Él tenía seis hijas; tres de ellas eran pequeñas, y las otras tres eran mayores. A pesar de que me quedé en la misma casa con ellas por dos años, no podía diferenciar a las tres mayores entre sí. Les presté tan poca atención, ¿cómo podría haberlo hecho? Otro estudioso vino y se quedó como un huésped conmigo, y en dos días ya las conocía y las podía diferenciar unas de otras. Todos estaban perplejos por mi actitud y me preguntaron: “¿Por qué no las miras?”
Respondí: “La dignidad del conocimiento, que tengo que preservar, no me permite mirarlas”.
También, hace cuarenta años en Estambul durante el Festival de Kagithane, subí a un bote a remo junto con los ex‑miembros del parlamento Molla Seyyid Taha y Hayyi Ilyas. En el camino del Puente hasta Kagithane miles de jóvenes griegas y armenias sin velo, y las mujeres de Estambul y sus hijas, estaban apiñadas a lo largo de las dos orillas del Golden Horn. Yo ignoraba esto completamente, pero Molla Taha y Haji Ilyas habían decidido ponerme a prueba. Al final de una hora de viaje, confesaron que se turnaron para observarme de cerca. Dijeron:
“Estamos asombrados contigo. ¡Tú nunca las miraste ni una sola vez!”
Respondí: “Los placeres sin sentido, efímeros y pecaminosos sólo producen dolor y arrepentimiento; ¡no quiero a ninguno de ellos!”
Además, aquellos que tienen amistad conmigo saben que en toda mi vida me abstenido de aceptar los regalos por no estar en deuda con la gente por sus limosnas y otorgamientos. Se vio ciertamente en las cortes y mis dos prisiones horribles durante mis veinte años de vida, que para mantener la dignidad y seguridad del servicio del Corán y la fe de Risale‑i Nur, deje todos los placeres materiales, sociales y de la política y curiosidades del mundo, y tampoco di nada de importancia a todas las amenazas de pena de muerte por los enemigos.
Así, a pesar de que tengo este principio de mi vida, que continuó durante setenta y cinco años, una persona que ocupa un lugar oficial, con un pensamiento de romper el valor extraordinario de Risale‑i Nur, hizo una calumnia que tampoco los demonios pueden pensar o imaginar. Dijo que: “En la noche, con platos de postre, las prostitutas e inmorales llegan a él”. Sin embargo, mi puerta está cerrada con cerrojo por fuera y también por dentro. Hasta la mañana, un guardia espera en mi puerta por la orden de ese desafortunado. Incluso, los vecinos aquí y todos los amigos, saben que después de la oración de la noche no acepto a nadie conmigo.
Si una persona disipada e idiota se vuelve en un asno y después se vuelve en demonio, tampoco puede dar alguna posibilidad a esta calumnia. Esa persona lo entendió y dejo esos tipos de planes; se fue al infierno y a otro lugar. Se buscó manchar a los estudiantes a través de su plan, para no mancharme a mí, sino a los Nur estudiantes, oficialmente también aprovechándose de este evento nuevo. Pero, la protección, cuidado y la gracia Divina provocaron maravillosamente que ese plan llegue a nada.
Con esta notificación, no purifico mi alma maligna. Me refiero a que seguramente el servicio sagrado de la fe hizo a esa alma maligna dejar todos sus deseos; y el placer espiritual en ese servicio es suficiente para él. Notifico que los Nur estudiantes necesitan estar cautelosos y atentos.
Segundo: Les mando el escriba particular que tiene experiencia y que es poderoso sobre el trabajo de la maquina; debido a que yo escribo con dificultad, a partir de ahora, escribiré brevemente, no se ofendan.
Tercero: Mando saludos al Predicador Mehmed, y Tevfik que está en la zona de Eflani; su sueño es bendito.
Cuarto: En este momento, recibimos la carta brillante y linda de Mehmet Feyzi, que es el Husrev de Kastamonu, que su carta contiene su felicitación y las buenas noticias de las conquistas de Risael‑i Nur. Les felicitamos por sus Diez Noches y su fiesta con toda nuestra alma y espíritu, en primer lugar a Hilmi, Emin, Cinco Hermanos y a las Nur hermanas como Zehras, Lutfiyes y Ulviyes. Adjuntas mandamos las cartas de Hulusi y también de Feyzi.