Pagué el precio de cincuenta Guías, como el precio de Sikke‑i Gaybiye, y las recibí. Se las mando a ustedes. También como precio bendito de tal libro bendito, dos cacerolas que me sirvieron y por ahora no son necesarias, y que no quiero darlas a otras personas, una túnica que me viste hace quince años, un libro muy bendito, una tetera, una cuchilla de afeitar que me sirvió durante veinticuatro años, una sábana que me sirvió durante mucho tiempo; con la adivinación y confirmación de Ahmed Rasih y el padre de Kilic Ali que estaban presentes, la cacerola vale nueve liras, tetera nueve liras, cuchilla de afeitar nueve liras, túnica de cotón, sábana, dos toallas para manos, un pantalón interior y una camisa de cotón, se pensó que totalmente valen 125 liras. Las personas que estaban presentes dieron este valor. Yo di menos precio. Dije que este precio es mucho.
Saludos a todos.