También sobre mi persona, digan que: Se hizo realidad para nosotros que; tal persona, a pesar de que estaba gravemente enfermo durante seis o siete meses, ciertamente no solicitó a los médicos, –que él les quería mucho– ni tomó sus medicinas para no ocuparse con su propio cuerpo, ni dar importancia a sí mismo.
Para no mirar al mundo, para que su sinceridad no reciba daño en el servicio de la fe, durante diez años –se demostró por la corte– no miró a la Guerra Mundial, ni tuvo curiosidad. Tampoco leyó ni escuchó sobre algún diario durante veinticinco años, para que no se despierte alguna inclinación hacia la política y mundo; recomendó a todos sus hermanos y estudiantes que no interfieran.
Además, a pesar de ser anciano y solitario, respecto a su sustento aguantó los problemas que se hicieron a él por causa de las sospechas infundadas, y no miró al mundo. Durante veinte años, no solicitó al gobierno para su comodidad. No acepta a nadie, a menos que necesite obligadamente un servicio personal, ni acepta la ayuda ni bondad de alguien. Y dice que:
“Escribí inmediatamente algunas verdades de la fe, que son un milagro espiritual del Sabio Corán en esta época –que las encontré como cura para mis problemas– para fortalecer la fe de esta nación y patria, que lo considero como un servicio más grande y esencial.” Después del análisis de tres cortes y del comité de expertos de Ankara durante dos años, se dio la decisión de absolución unánimemente, por no haber algún daño a esta nación y patria. Por eso, él permitió a su amigo para que multiplique algunos libros, con un propósito de seguir en este servicio de la fe.
También nosotros escuchamos de esta persona que: “Esta patria, nación y gobierno necesitan intensamente de estas obras. Esperaba que algunos de ellos, de los fundamentales del gobierno, las cuidaran y protegieran‥ Porque, yo estoy a punto de morir y también mis manos están atadas, no puedo cuidarlas. Inshaallah, las personas como Ahmed Hamdi, que son religiosas y poderosas las cuidarán en lugar mío; por eso, con esta esperanza encuentro consuelo. Rezo que esta patria, y el deber sagrado que ustedes harán para la comunidad Islámica, sean intercesores en la Corte Suprema del Más Allá. También mando saludos particularmente a tales dos personas.