بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ
¡Mis estimados hermanos verídicos!
(Una respuesta en una situación obligada, a una pregunta que se ha interrogado materialmente y también inmaterialmente desde unos aspectos.)
Pregunta: ¿Por qué no estableces contacto con los movimientos ni adentro del país ni afuera del país; tampoco particularmente con las comunidades políticas? Evitas que Risale‑i Nur y sus estudiantes se contacten con aquellos movimientos tanto como sea posible. Sin embargo, si hubieras contactado con ellos y estuvieras interesado en ellos, de repente miles de personas hubieran entrado en la esfera de Risale-i Nur y hubieran distribuido sus verdades brillantes. También así no hubieras sufrido tantas angustias.
La respuesta: La razón más importante de esta falta de interés y evitación: “La sinceridad” que es la base de nuestro camino, nos lo prohíbe. Porque en este tiempo de la negligencia, en particular aquellos que tienen ideales parcializados, explotan todo para sus propios caminos; incluso explotan la religión y sus obras para el Más Allá para su camino mundanal. Sin embargo, las verdades de la fe y el servicio bendecido de Risale‑i Nur, no se pueden explotar para nada en el mundo. No puede haber algún otro propósito aparte de la complacencia Divina. En tanto que guardar el misterio de la sinceridad, en el tiempo de la colisión de los movimientos presentes de manera parcializada y no explotar la religión para el mundo, se volvió difícil. La mejor solución es apoyar en la ayuda y favor Divino, en lugar de la fuerza de los movimientos.
Una razón entre muchas de nuestra evitación es: el ser compasivo, no cometer crueldad ni hacer daño, que son uno de los cuatro principios de Risale‑i Nur. Porque, ello va contra la regla de la Voluntad Divinaوَ لاَ تَزِرُ وَازِرَةٌ وِزْرَ اُخْرَىes decir: “Con la culpa de uno, el otro o su pariente no puede ser culpable; no puede merecer el castigo.” En esta época, una crueldad intensa responde con el misterio deاِنَّ اْلاِنْسَانَ لَظَلُومٌ كَفَّارٌCon el sentimiento de fanatismo con la culpa de un cruel, se hace enemistad no sólo a su pariente, sino también a aquellos que están a favor de él. Si es capaz, comete crueldad. Si él tiene el poder de la ley, por la culpa de una persona, lanza bombas a un pueblo. En efecto, el derecho de un inocente, no se puede sacrificar para castigar a cien crueles; no se puede cometer crueldad con el inocente por culpa de ellos. La situación ahora hace sufrir daño a cien inocentes por unos crueles.
Por ejemplo: Con respecto a una persona culpable, lastimar, apenar y hacer enemistad, de manera parcializada, a sus pobrecitos padres ancianos y sus hijos inocentes, es contrario a la base de la compasión.
Por causa de tales movimientos parcializados entre los musulmanes, tales inocentes no pueden salvarse de la crueldad. En particular, las situaciones que causan confusión, esparcen y expanden la crueldad en total. Aunque sea en una guerra de religión, la situación de los niños de los incrédulos es la misma. Pueden ser botín. Los musulmanes pueden incluirlos en su propiedad. Pero, si uno en la esfera del Islam, logra convertir al incrédulo; de ninguna manera se puede recibir la posesión de sus hijos, tampoco se puede interferir en sus derechos. Porque esos inocentes, con el lazo del Islam, son conectados no a su padre incrédulo, sino con el Islam y su comunidad. Pero, en efecto, los hijos de un incrédulo, debido a que en el derecho y la vida, ellos son atados y conectados a su padre, en la guerra esos inocentes pueden ser cautivos.
Saludos a cada uno de todos los hermanos míos, y les felicito la Noche de Ascensión, cuya ganancia vale miles. Manda mis condolencias a los parientes del difunto Haci Ibrahim, como Señor Refet; y les digan que: “El difunto está en la esfera de los estudiantes de Risale‑i Nur; él también, siempre recibe los rezos hechos a ellos. Nosotros también hacemos oración para él particularmente.”
Said Nursi