Mehmed Cavus, que es uno de los héroes de la Medrese‑i Nuriye de Sava, vio el Zulfikar que él escribió para mí, en las manos del jefe de la policía. Le dijo: “Es mío, démelo”.
Él le contestó: “Me gustó, lo leeré por unas semanas.”
Mehmed Cavus contestó: “Que se lo quede”.
Si consideran apropiado, de parte mía digan a ese jefe de policía y al comisario que lo tomó: Said le manda saludos, debido a que mi escrito no es lindo, esa persona escribió para mí”.
Debido a que yo considero Isparta como bendito, con su tierra, piedras y con toda su gente, considero a la autoridad de allí, y particularmente a su policía, como aliados serios. Particularmente, a través de muchas experiencias, de la confesión de las policías de tres provincias, de las decisiones unánimes de absolución de las cortes de tres Provincias, con los aprecios y elogios de tres comités de expertos y científicos, se demostró que: los libros de Risale‑i Nur y sus estudiantes, son los oficiales espirituales y exactamente eficaces de la seguridad, más que los comisarios, para hacer que los rebeldes obedezcan, para proporcionar la seguridad pública contra la corrupción, que es el deber de la policía y del jefe de seguridad. Por eso, la policía no debe mirar con sospechas infundadas, sino con total aprecio como lo considera el jefe de la seguridad. Porque, sobre Zulfikar dijo que: “Muy bien, me gustó, lo leeré… me encantó”. Lo que sea… Ustedes hagan lo que consideren apropiado.
Además, digan al jefe de la seguridad que: Nuestro hermano Said dice que: tal Zulfikar exactamente es mío, Si le gusta; se lo regalo a él. También, le regalaré la Vara de Moisés que es importante, como ese libro.
Debido a que mi estado y tiempo, ciertamente no me permiten contestar particularmente las cartas lindas que vinieron de Denizli y Tavas, que no se ofendan ellos. Cakir Yusuf, por su carta, muestra su seriedad exacta y que él es un heredero total de Hasan Feyzi.