Un Nur Estudiante me preguntó sobre dar mi propiedad inmaterial y mis derechos a ustedes en vida, lo cual pasará a ustedes después de mi fallecimiento, y según el misterio deمُوتُوا قَبْلَ اَنْ تَمُوتُواhacerles herederos de facto antes de mi muerte: “¿Cuál es la razón?, Queremos verle entre nosotros mucho tiempo más. Inshaallah así será”.
Yo dije que: Si esta propiedad mía pasa a las manos de los herederos verdaderos y verídicos después del fallecimiento, se repartirá en cierto grado como una propiedad mundanal. Según el nivel de cada uno, cada uno puede tener verdaderamente cierta parte de la propiedad; no puede tener la totalidad. Pero, antes del fallecimiento, si se da a los herederos, tal como las acciones para el Más Allá, cada uno puede tener la propiedad entera; se puede considerar que tenga esa lámpara de luz, según su nivel. Cada uno se vuelve como un pequeño Said. En lugar de un solo guardia, serán miles de guardias. En la herencia de Said, un Nur Estudiante no tendrá solamente una porción de mil, sino será como un exacto joven Said.
Por ejemplo: supongamos que esos actos; los actos de Nur, sean como un tesoro, en la repartición y división, miles de Nur Estudiantes pueden recibir veinte o cien oros. Pero, darles a ellos antes del fallecimiento, debido a un misterio grande, cada uno puede recibir una cantidad según su capacidad; cada uno de los fundamentales puede recibir un millón entero. Este misterio tiene otro misterio; ahora no puedo explicarlo.
De nuevo ese estudiante dijo que: “¿Cada uno de tus estudiantes fundamentales pueden sacrificar la vida y toda su comodidad, para que reciba esa enorme propiedad enteramente?”
Yo conteste que: Inshaallah, a través del gran misterio de la solidaridad –tal como muestra tres elif, que es como una fuerza de ciento once, a través de la solidaridad‑, la fuerza que viene de la solidaridad verdadera entre los estudiantes fundamentales, inshallah no quedará atrás de la abnegación de un pobre como yo, que se piensa como extraordinaria.