Respecto al fallecimiento de Haci Hafiz Mehmed, que es el maestro bendito de la Medrese‑i Nuriye, damos condolencias a ustedes, a todos los estudiantes de Risale-i Nur, particularmente a los alumnos de Medrese-i Nuriye y a los parientes de tal difunto. Decidimos con todo nuestro espíritu y alma, siempre y cuando nos quedemos en este mundo, que haremos oración de misericordia Divina, y lo haremos partícipe en todas nuestras ganancias espirituales, como lo hacemos para Hafiz Ali y Hasan Feyzi. Esa difunta persona bendita, muy importante y exitosa en el servicio de Nur, cumplió su tarea perfectamente, dejó a cientos de hijos espirituales y sucesores buenos, y se liberó del deber. En ese mismo tiempo, cuando él aún estaba vivo, diez días antes que fuera al mundo de la misericordia Divina y de descanso, cuando entrego mis ganancias a la esfera de mis grandes maestros, desde ese día, sin mi voluntad, veía que Haci Hafiz Mehmed, estaba entre Hafiz Ali, Hafiz Mehmed, Mehmed Zuhdu, Ahmed de Sav y Hasan Feyzi. Me decía yo mismo “Qué su nombre también esté entre los fallecidos”. No interferí. Me asombraba de que él está en la esfera de los maestros, y también está entre los vivos.
Ahora, se comprende de esta carta de ustedes que: como un keramet de su servicio sincero, indicaba su fallecimiento. Notificaba que tiene rango entre Hafiz Ali y Hasan Feyzi. Que Cenáb‑i Hak otorgue méritos a su cuaderno de obras, misericordias a su espíritu en cantidad de las letras que se lee y se escribe en la Medrese-i Nuriye, y que le otorgue luces a su tumba, ámin. Que les haga exitosos a su hijo Hafiz Mehmed y a su nieto Ahmed Zeki, que son unos sucesores buenos y exactos en continuar su deber, ámin. Que les otorgue una paciencia plena a todos ellos, ámin.