En esta época de angustia, cuando mi nefs me insultaba, este capítulo la silenció enteramente, y me hizo agradecer. El capítulo que, por añadidura les presento a ustedes para su beneficio, está colgado al lado mío.
1. ¡Oh mi alma maligna! Has recibido tu parte de los placeres por setenta y tres años; más que el noventa por ciento de las personas. No tienes derecho a pedir más.
2. Tú estás buscando la permanencia de los placeres fugaces e instantáneos; por eso, empiezas a llorar su cese. Con tus sentidos ciegos recibirás la bofetada de esta culpa, de ti exactamente: a cambio de reír por un minuto, lloraras por diez horas.
3. Bajo las calamidades e injusticias que tú sufriste, está la justicia del Decreto Divino. Las personas te persiguen injustamente, con un caso que no cometiste. Pero, el Decreto Divino debido a tus culpas escondidas, a través de esa calamidad te educa y la hace como expiación a tu culpa.
4. También ¡oh mi alma maligna impaciente! A través de tus cientos de experiencias, estas convencidas ciertamente, que bajo las calamidades aparentes y en sus resultados, están los frutos muy dulces del favor Divino.عَسَى اَنْ تَكْرَهُوا شَيْئًا وَهُوَ خَيْرٌ لَكُمْ
enseña una verdad muy definida. Siempre recuerda su lección.
Además, la ley Divina que gira la rueda del destino,– ley del Decreto Divino que es muy amplio– no se puede cambiar en aras de tí.
5. Haz la guía para tí del principio deمَنْ اٰمَنَ بِالْقَدَرِ اَمِنَ مِنَ الْكَدَرِcomo los niños caprichosos e insensatos, no corras tras los placeres transitorios e insignificantes. Piensa que los placeres transitorios te dejan sufrimientos espirituales y lamentos. Las angustias y los sufrimientos contrariamente dan los placeres espirituales y las recompensas para el Más Allá; Si, no seas lunático, puedes buscar el placer transitorio sólo para el agradecimiento. De todos modos, los placeres se dieron para el agradecimiento.
Said Nursî