بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
Es la Respuesta a la Pregunta Hecha en Nombre de Muchos por un Pequeñito Estudiante de Risale‑i Nur que me Sirve
Pregunta: Mi Maestro, no se vio el resultado del rezo y oración para la lluvia, quedó inútil. Dos veces las nubes se juntaron, pero se dispersaron sin dar lluvia. ¿Por qué?
Respuesta: La carencia de lluvia es el tiempo de este tipo de oración y rezo; no es su motivo y razón. Tal como en el momento de eclipse del sol y la luna, se hace la oración de eclipse; también se hace la oración ritual del atardecer cuando se pone el sol, asimismo, la carencia de lluvia y la sequía es el tiempo de la oración y rezo de la lluvia. El motivo y resultado de la oración y adoración, es la orden y la complacencia Divina. Su beneficio está en el Más Allá. Si la intención para la adoración y oraciones rituales son propósitos mundanales, y si se cumple solamente para ellos, tales oraciones son inválidas. Por ejemplo; la oración del atardecer no se hace para que el sol no se ponga, o la oración del eclipse no se hace para que la luna aparezca. Asimismo, si este tipo de adoración se hace para que llegue la lluvia, es incorrecto. Dar la lluvia es el asunto de Cenáb‑i Hak. Nosotros hicimos nuestra tarea, no interferimos en Su asunto.
Sin embargo, el resultado aparente de la oración de la lluvia, es la llegada de la lluvia, pero su resultado real, verdadero y más beneficioso, y su fruto más rico y lindo es esto: Con esa situación todos comprenden que, aquel que da su alimento no es su padre, su familia ni su negocio, sino ciertamente aquel que da su alimento y su comida, es aquel Ser que subyuga las nubes enormes como una esponja, y la faz de la tierra como su campo, le alimenta y da su sustento. Incluso, el niño más pequeño –a pesar de que está acostumbrado a pedir a su madre cuando tiene hambre– en tal oración de lluvia, en su mente diminuta entiende este significado ancho y enorme: Un Ser que administra este mundo como un hogar nos alimenta a mí, a estos niños, también a nuestras madres, da sus sustentos. Si Él no nos da, otros no pueden ayudar. Entonces, debemos invocarlo a Él. Así se vuelve en un niño con una fe plena. A propósito de esto, se notificará seis puntos cortos.
Primer Punto: El precio de la bendición y misericordia Divina es el agradecimiento. Nosotros no hemos dado el agradecimiento adecuadamente. Tal como no hemos dado el precio de la Misericordia a través del agradecimiento, hemos atraído Su ira a través de nuestra crueldad y rebeldía. Actualmente, a través de las crueldades, destrucción, irreligión y rebeldía, la humanidad se hizo a sí misma merecedora de una bofetada total; y recibió bofetadas horribles. Seguramente, nosotros recibimos una cierta parte.
Segundo Punto: En el dicho del Profeta: “Incluso los peces en la profundidad del mar, se quejan de los pecadores y crueles que; por causa de ellos, la lluvia no viene y nuestro sustento también disminuye.” En estos tiempos, ocurren tales pecados y crueldades que no tenemos cara para pedir misericordia, los animales inocentes también sufren.
Tercer Punto: En la aleya dice: “Absténganse de tal calamidad que cuando ella viene, no será exclusivamente para los crueles, sino también para los inocentes y oprimidos que sufren.” Porque, si los inocentes maravillosamente se salvan del fuego de una calamidad general, la sabiduría de la religión se rompe. Porque, la religión es una prueba, un examen. En ese caso, los malos como Ebu Yehil lo confirmaran, tal como se confirmó con Ebu Bekir Siddik –Radiyallaju Anh‑. Por eso, en una calamidad general, los inocentes también sufren.
Cuarto Punto: Actualmente, por medio de los engaños, mal‑uso y soborno en la propiedad y sustento, se mezcla mucha propiedad ilícita; los agricultores no son verdaderamente dueños de su propiedad; si unas personas entre diez merecen la misericordia, cinco o seis personas que se benefician de la propiedad de los agricultores, pierden el derecho de la misericordia por medio de injusticia, mezclarla con propiedad ilícita o por causa de la carencia del agradecimiento.
Quinto Punto: Risale‑i Nur es un medio importante para disipar las calamidades en esta patria de Anatolia. Tal como la limosna disipa las calamidades, su difusión y lectura es como una limosna general, disipan las calamidades mundanas y celestiales; esto salió a la luz a través de muchas evidencias y muchos eventos. Además, se hizo realidad por la indicación del Corán. En los tiempos que prohibieron escribirlo y difundirlo, cuatro veces hubo terremotos; con su difusión pararon los terremotos; la Sura ve-l Asr, indica que leer Risale-i Nur en Anatolia en general, fue un medio para que la Segunda Guerra Mundial no entre en Anatolia. A pesar de que durante dos meses de sequía, esperábamos que Risale-i Nur se lea bajo total libertad y se difunda, con la confirmación de la Corte de Apelaciones a la decisión de la corte sobre la absolución de Risale-i Nur, y que es un beneficio para la patria; contrariamente, lo prohibieron y no devolvieron los tratados en la corte a sus dueños; también nos prohibieron hablar sobre esto; respecto a esto, esta limosna general y espiritual, que es un medio para la disipación de las calamidades no las pudo confrontar; como resultado de nuestro pecado, empezó la sequía.
Sexto Punto: La carencia de lluvia es una calamidad y una tortura, que es la retribución de la acción. Se debe afrontar esto con llanto, tristeza, dolor, súplica, invocación penosa, y con un arrepentimiento muy serio, pidiendo perdón, en la esfera de la Buena Sunna, sin entrar en las innovaciones ilícitas, se debe refugiar en la corte Divina tal como lo designa la ley islámica, se debe rezar y hacer la oración exclusiva a esa situación.
Además, tales catástrofes generales vienen por culpa de la mayoría de la gente, por eso se pueden disipar a través del arrepentimiento y pedir perdón de la mayoría de tal gente.
Debido a que nosotros, los estudiantes de Risale‑i Nur no damos mucha importancia al mundo, y miramos al mundo solamente para Risale-i Nur, por eso miramos esta sequía respecto a ese punto. En el mismo momento en que una cantidad pequeña de Risale-i Nur, que se había dado a la corte de Denizli, se devolvió a sus dueños, aquí también algunas personas empezaron a escribirlo; justo en ese tiempo llovió un poco de misericordia durante esta sequía. Pero, por causa de que la libertad de Risale-i Nur fue poca, la misericordia también fue poca. Inshaallah, también pronto se devolverán mis tratados, serán totalmente libres y su difusión se volverá general, así la misericordia también será completa.