En un tiempo, en un tratado que escribí en Barla, para dar un ejemplo: “Dos hombres irán a Estambul; el noventa y nueve por ciento de los amigos de uno de ellos están en Estambul. Por eso va allí fervorosamente. El otro contrariamente, etc…” fue escrito en este significado.
Ahora, con la advertencia de mi enfermedad, fui al tiempo pasado y paseé con mi imaginación por los lugares en que pasé mi vida en tales tiempos. En tales etapas de mi vida linda, en cada lugar solamente pude ver a unos amigos entre cien. Los otros están en el mundo intermedio… incluso, en mi pueblo Nurs, vi que Molla Davud (R.H.), que es mi primo y mi alumno también, había ido al mundo intermedio con mis amigos y parientes antiguos. Vi dos tercios de los amigos en los lugares como Barla y Kastamonu, que son como mi segunda tierra natal durante veinte años, los otros también están a punto de irse.
Según esta verdad de la imaginación, ir al mundo intermedio, que verdaderamente lo vimos iluminado a través de la luz de los tratados de Nur, no fue pesado para mí, sino me dio un fervor. En lugar mío, cientos de Husrevs, Tahiris, Mustafas, Nazifs, Osmans, Abdurrahmans, Alis, Sabris, Feyzis, Ahmeds, Mehmeds, Atifs, Mustafas, Sadis, Osmans y otros Nur valientes, quedarán atrás mío en este mundo, cumplirán mi deber y harán que gane méritos; ellos alivian mucho la muerte para mí. Solamente muero respecto a los pecados, sigo viviendo respecto a los méritos; por eso agradezco a Allah infinitamente.