En estos días, para la enfermedad leí Evrad‑i Bahaiye, no de memoria sino mirando al libro. Debido a no saber su conclusión, que es el Ihtimam-i Bahaiye y que está en su final, no lo leía desde la antigüedad, dije; que lea yo una vez esto también. Vi que: hay palabras de “luz, luz, luz” diecinueve veces en un sola página, en sus seis y media líneas largas. Me convencí ciertamente que Shah-i Naksibend como Gavs-i Azam, atestigua a Risale-i Nur y su servicio, por el descubrimiento espiritual, agradándoles, informa sobre ellos y los indica. Yo también, con una intención de que los ángeles ayuden a la difusión de los tratados de Nur, agregué esas seis líneas con la línea que está en el inicio, y con la línea que está en el final a mi invocación de Bahiye, que había leído durante treinta años.
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