¡Mis estimados hermanos verídicos y totalmente firmes!
Los Nur tratados con que el difunto mártir está ocupado felizmente, leyéndolos en el mundo intermedio, llegaron justo en el tiempo apropiado como si fueran escritos para que trabajen en su lugar, y también para que yo trabaje, y tres frutos ricos de Medrese‑i Yusufiye y tres recopilaciones del Corán, que dieron miles de frutos sagrados y del paraíso, llegaron con ellos.
Es apropiado que dos benditos héroes escriban El Tema Once, tal como escribieron los dos lindos tratados de Frutos de La Fe, y que los manden con cuatro o cinco copias de Hizb‑i Nuriye, si tienen, y con cinco o seis Hizb-i Kuraniye. También que se escriba el artículo de Husrev en el final del Tema Once.
Esta vez, les mandé una parte que es el amigo del Signo Supremo, y es sobre un punto sutil del milagro de dos o tres aleyas. No recibí alguna advertencia para completarlo, todavía falta; fue escrito con mucho apuro. Se vieron importantes misterios, pero no se me hizo escribirlo completa y explícitamente, para no mirar al mundo. Si les gusta a ustedes, pueden escribirlo como un apéndice del pie de página del Tema Once, y también pueden escribir esto y el punto sutil del Felak en las añadiduras del Tratado Milagro del Corán.
¡Hermanos míos! No se preocupen por nada. Me convencí ciertamente que nosotros estamos empleados por una mano invisible, fuera de nuestra voluntad y poder, en un servicio muy importante, bajo una ayuda Divina. Muchas veces, el misterio deعَسَى اَنْ تَكْرَهُوا شَيْئًا وَهُوَ خَيْرٌ لَكُمْse manifiesta sobre nosotros. En este trabajo, la dificultad es muy poca, la recompensa es mucha.