¡Señor Re’fet!
Tus dos milagros del poder Divino muy antiguos adornaron mi museo. Advierten que en las cosas en que pensamos como comunes hay obras tan maravillosas. En esta Decimonovena Carta, en la segunda y tercera parte, las benditas salutaciones al Profeta se relacionan entre sí en cada página; esto no puede ser la obra de la casualidad. Porque la casualidad coincide una por diez veces. En cuanto a esto, hay nueve coincidencias de diez. Es decir no es la obra de la casualidad inconsciente, ni es por el pensamiento mío ni de los escribas. Porque yo recientemente entiendo, los escribas entendieron después de mí. Es decir, con una intención y voluntad de lo Oculto, en todas las Palabras, y especialmente en la Decimonovena Carta, se deseó una sutileza maravillosa con las benditas salutaciones al Profeta. En cuanto a esas coincidencias Divinas, son las manifestaciones de una elocuencia y sutileza que se instaló con una intención de lo Oculto.
Said Nursi