(El artículo de Hüsrev)
¡Mi estimado Maestro!
Con los eventos celestiales que ocurrieron en el mes de Yemaziye‑l ájir, que explican un ejemplo de los estados que expresa la aleyaوَاِذَا الْكَوَاكِبُ انْتَثَرَتْ, su carta valorable que enseña las extrañas y agradables coincidencias Divinas, las estrellas de la palabra “Allah” que brillan en el cielo del Corán, la leímos con nuestros hermanos Hafız Ali, Re’fet, Bekir, Lütfü, Rüşdü, Señor Keçeci Mustafa y mi hermano mayor Señor Ali. Esa noche, nuestra reunión fue muy dulce. Atendimos los eventos celestiales con asombro y con una alegría muy grande, nosotros también participamos en las fiestas de los ángeles elevados.
Tal como el primer suceso de este evento celestial, resultó con la destrucción de aquellos de Kureysh, que dan copartícipes a Allah (que aceptan 360 ídolos como dios, primeramente su ídolo más grande llamado Hubel, que se hizo en forma del ser humano). Inshaallah, este segundo suceso también, en el decimocuarto siglo de Muhammed, hoy que Europa se enorgullece con sus desarrollos, y que tomó el nombre de vigésimo siglo, nos anunciaba que se cortará de raíz el amor a la apariencia, que es la forma más desastrosa de idolatría de la gente del interregno.
Este anuncio, haciéndonos recordar que se prepara un triunfo muy agradable y muy bueno para la comunidad bendecida de Muhammed, alegró nuestros corazones tristes; hizo sonreír nuestras caras que lloran; esparció sonrisas a nuestras caras tristes. Animó en nuestra mente de nuevo esa vida llamativa de la Era de Dicha, como si transformara el pasado en el futuro, nos hizo vivir por un tiempo en ese mundo, entre esa gente con espíritus puros y con pensamientos elevados.
Segundo: Comenzamos a observar las significativas y relacionadas coincidencias Divinas de la palabra de “Allah”. Estas coincidencias sin voluntad, llamaban nuestra atención a ellas mismas. Las partes que se mostró y las cantidades que concuerdan fueron tan agradables, que cuando la leímos, daba sereno a nuestros corazones, desarrollo a nuestras mentes y alimento a nuestro espíritu.
Para aumentar nuestro tiempo, manteniendo las coincidencias Divinas de las cantidades de 7 y 8, hasta la decimoquinta página de Corán‑i Kerim, con anotación al margen, la suma salía 51 veces, esto terminaba la carta con miel. Qué raro que, el escrito de estos números son uno mismo, también su hermandad en la fila es una misma, y también sus coincidencias Divinas con números que muestran en la página, son una misma.
¡Oh querido Maestro!
Que Cenab‑i Hak esté muy complacido con usted. De una manera de alimentar con frutos nuevos, usted es un medio de reforzamiento de las mentes, y también es un medio de calmar nuestros sufrimientos de una manera de quedar satisfechos.
Hüsrev