بِاسْمِهِ وَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِ
اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ
¡Mi estimado hermano diligente del Más Allá, mi compañero en el servicio del Corán, el Segundo Hulusi y Primer Sabri!
Mashaallah, comprendió bien el valor de la Carta Veinte y también lo escribió bien.
En su carta, usted desea tomar de mí la lección del conocimiento de Kelam. De todos modos, está tomando esa lección. Todas las Palabras que usted escribió, son las enseñanzas de ese iluminado y verdadero conocimiento de Kelam. Algunos benditos eruditos de la verdad, como Imam‑i Rabbani dijeron que: En los últimos tiempos del mundo, una persona notificará el Conocimiento de Kelam, es decir los asuntos de la fe del Kelam, que es la escuela de la gente de la verdad, tanto que provocará que se difunda esas luces, superior que toda la gente de descubrimiento espiritual y del sufismo. Incluso, Imam-i Rabbani se consideró a sí mismo como esa persona.
Este hermano tuyo, que es inhábil, pobre y nada de nada, siendo mil veces superior que mi alcance, no puedo afirmar que yo sea esa persona que vendrá; de ninguna manera soy competente. Pero pienso que soy un sirviente de esa persona extraña que vendrá en el futuro, un retaguardia que prepara lugar para él, y un pionero soldado de ese gran comandante. Es por eso, que tú también sentiste su olor extraño de las cosas escritas.
También en tu carta preguntas los misterios que pertenecen aاَللَّهُ نُورُ السَّمَوَاتِ وَاْلاَرْضِetcétera. Sí, del gran mar de esa aleya, en muchas Palabras están sus gotas y flujos. Especialmente tiene algunas fuentes en la Carta Veinte, Carta Treinta y Tres, Palabra Treinta y Dos y Palabra Veintidós. Seguramente hay muchos niveles en esa aleya. Cada grupo recibió su porción de cada nivel. Mi espíritu quería que escribiera algunas luces de esa aleya. Pero debido a que hasta ahora se escribió de una manera dispersa, quedó tal cual; por ahora se contentó con eso.
اَلْبَاقِى هُوَ الْبَاقِىSu hermano Said