بِاسْمِهِ مَنْ تُسَبِّحُ لَهُ السَّمٰوَاتُ السَّبْعُ وَالْاَرْضُ وَمَنْ ف۪يهِنَّ وَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِ
اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ بِعَدَدِ عَاشِرَاتِ دَقَائِقِ اَيَّامِ الْفِرَاقِ
¡Mis estimados hermanos verídicos, leales, verdaderos y abnegados, Señor Nuh, Molla Abdülmecid y Molla Hamid!
Abrimos sus regalos muy benditos, y vemos que no es el regalo de Van, sino es el bendito regalo con keramet de Medina‑i Munevvere y Ravza-i Sherife. También, su precio no es veinticinco liras como está escrito sobre él, sino que tiene un valor más que veinticinco mil liras espiritualmente. Aceptamos ese regalo bendito –con mucha consideración y respeto– en el nombre de Medina-i Munevvere, para compartir entre los sirvientes sinceros que están en el servicio del Corán-i Hakím y entre mis amigos. Pero se me advirtió que este regalo espiritual tiene un misterio importante. Doy cien mil agradecimientos a Cenab-i Hak, que percibí un cumplido del Profeta como un tipo de un signo de ser aceptable nuestro servicio por la Persona del Profeta. Se consideró apropiado abrir ese misterio a ustedes. Así es:
Un día, con el escriba que escribe esta carta y con su hermano Mesud, se mencionó de Ahmed Aga, que no se había mencionado hace tres meses. Les dije al escriba Tevfik y Mesud que estaban conmigo: Mandaremos todos los libros a Ahmed Aga, que está en Diyarbekir. Para que él los lleve hacia los Bendito en Damasco o a los verídicos en Van. Después de cuatro horas de esta palabra nuestra y consultación entre sí, ese Ahmed Aga apareció inadvertidamente.
En el mismo día, teníamos un poco de tinta negra. Dijimos que ojala tuviéramos una agradable tinta roja. Derramamos un poco de esa tinta sobre piedra, fue negra y morada. Luego empezamos a escribir. Se volvió en roja exactamente como nosotros queríamos. Nos asombramos mucho con esta situación, siete u ocho personas. Consideramos este asunto como un signo de bondad. Dijimos Fesubhanallah, hay un misterio en esto. Luego, de repente ocurrió en mi mente mandar algunos libros a mi cuñado Molla Said, que está en el Bendito Damasco, a través de Ahmed Aga. Después de decir esto, llegó a mi mente, Señor Nuh, que es totalmente un verídico. Primero, con la intención de otro lugar, después, con la petición de los hermanos que están en Estambul; dimos un significado que nuestra negra fortuna cambiará su imagen y brillará. Luego, los libros que hice escribir con la intención de mandar a Egipto; vi que aquel más merecido es Van y aquel más verídico es Nuh. Para mandar a él, después de que se fue Ahmed Aga, los mandé hasta Burdur atrás de Ahmed Aga.
Luego, en este asunto se vio un éxito y facilidad, tanto que no dejó alguna duda, que en esto hay un misterio. Llamó la atención. Pusimos atención que, tal como les escribí en la carta anterior, una persona que vive en Estambul vino aquí tres veces como visita, por medio de él, el telegrama y carta del Señor Nuh, pasó a mis manos. Los saludos y nombres de los Señores Hulusi, Molla Abdülmecid, Molla Hamid y Hoca Abdülmecid, que les quiero muchísimo, están en una sola carta; de nuevo ese Señor Mehmed me la trajo el año pasado. Dije: Esto es un signo de la ayuda Divina, no es por casualidad.
Luego el regalo de Nuh, una caja que vale veinticinco liras, escuchamos que llegó a nombre de nosotros. Con los amigos sacamos una cuenta, que aquí, en la fecha que estábamos preparando los regalos de libros para Nuh. En la misma fecha, Nuh sin saber, con una distancia de cuarenta días, estaba preparando ese regalo en la misma proporción de nuestro regalo bendito, respecto al significado. Esta coincidencia Divina ciertamente no es casual. Incluso algunos amigos dijeron que: Esto es el keramet del Señor Nuh. Acaso el Señor Nuh tiene keramet que manda a cambio como si supiera. Dije que: La sinceridad y lealtad también tienen keramet como la cercanía a Allah. Tal vez a veces superior que la cercanía.
Después de la llegada del regalo, lo dejamos en el centro de la ciudad, no lo tomamos. Luego, después de recibir la carta de Nuh, lo tRahimos y abrimos; quedamos en asombro. Salió totalmente superior que nuestro pensamiento. Ante este regalo bendito, yo no quedo indiferente, sino me enorgullezco con mendigar a él, por ser un cumplido de la Ravza‑i Mutajjara. Según el misterio deكُلُّ شَيْءٍ مِنَ الْحَبِيبِ حَبِيبٌtodas las cosas que vienen de la tierra del Amado son queridas. Dentro de eso, había un cuadro adornado e iluminado de Ravza‑i Mutajjara. Colgué ese cuadro bendito también, en la muralla de mi cuarto, que formé como un pequeño museo de las artes Divinas, y me senté frente de él. Empecé a mirar profunda y fervorosamente. De repente, llegó a mi corazón como si en ese cuadro se me advirtiera: “Nosotros somos signos significativos de tus tratados.” Dije Fesubhanallah, en este regalo hay misterios.
Empecé a analizar. Vi cuánto valen los tratados que mandé, a cambio de cada tratado hay un tipo de regalo. Conté veintiuna partes en los tratados y también del regalo bendito. Hasta ahora no había escuchado este tipo de regalo bendito. Ninguna persona que haya ido a la peregrinación en este tiempo, tomara una parte de cada tipo de cosas interesándose, como esto. Tampoco, separara las cosas benditas de Medina‑i Munevvere y las mandara. Entonces, esto no es el trabajo de Nuh. El dueño de Ravza-i Mutajjara tiene un cumplido dentro de este regalo bendito.
Ya que las partes de los libros coinciden divinamente con los tipos de los regalos. En cuyo caso, cada tipo indica a un tipo de libro y se relaciona. Este cuadro que está frente a nuestros ojos, concuerda y se relaciona con la Decimonovena Carta, llamada Milagros de Ahmed, que consta de cinco partes. Porque tal como este cuadro muestra la imagen de Ravza‑i Mutajjara y Jüyre-i Saadet, el tratado de Milagros de Ahmed también tomó la forma espiritual de la era de dicha. Estos cinco minaretes indican a esas cinco partes. Esa cúpula se relaciona con el Tratado de Ascensión. En cuyo caso, pensando que otras variedades también indican a las variedades de los tratados, puse atención que; se me mandó siete tipos de dátiles. Una parte es un poco grande, son aproximadamente treinta y tres. Dije Fesubhanallah, ¿qué significado hay en mandar siete variedades? De repente llegó a mi corazón que: se escribió la misma verdad sobre la fe en Allah, con siete variedades. Se mandó a Van. Puse mi atención; a pesar de que su tema es la unidad Divina, con la Carta Veinte y con su Apéndice, cuya apariencia es pequeña pero cuyo significado es muy grande, la Palabra Veintidós; cada uno de ellos son un tratado; la Primera Estación, la Segunda Estación y la Tercera Parada de la Palabra Treinta y Dos, y las dos Paradas anteriores; cada una de ellas son como un tratado; y la Carta Treinta y Tres con Treinta y Tres Ventanas; en total son siete tratados. Debido a que esos tratados también muestran una circunstancia como los siete colores de un sol de la verdad, como las siete variedades de luces del conocimiento a Allah, dentro del regalo de Medina-i Munevvere siete tipos de dátiles que se dio a las manos del Señor Nuh y se mandó aquí, coinciden divinamente con esas Siete Luces; pensamos que esto indica una aceptabilidad divina, y dimos agradecimientos a Allah.
Además una de esas variedades consta de treinta y tres cantidades, coincide divinamente con uno de esos tratados que es Treinta y Tres Ventanas; el rosario que está dentro del regalo lleva tres veces treinta y tres perlas, esto coincide divinamente con las treinta y tres ventanas de la Carta Treinta y Tres de la Trigesimotercera Palabra; esto nos mostró que Nuh lo hizo involuntariamente, y es un medio aparente. Miramos no hacia Nuh, sino a Ravza‑i Mutahhara con gratitud y agradecimientos.
Luego esa bendita agua de zemzem salió dentro de ese regalo, en una botella grande y de una manera iluminada y brillante. Dijimos que: ya que ese bendito cuadro indica a los Milagros de Ahmed, esos siete tipos de dátiles indican al conocimiento de Allah y a los tratados de la unidad Divina. Seguramente, debido a que la fuente y el primer lugar de la revelación del Corán‑i Mubin –que difunde el agua torrencial de vida al universo– están alrededor del pozo de zemzem, esta agua de zemzem también indica al Milagro del Corán, que es la Palabra Veinticinco. Lo consideramos como un signo de la aceptabilidad divina.
Said Nursi