(El artículo del Señor Mayor Asım)
¡Mi venerable Maestro y Señor!
Como cada vez, esta vez también, a pesar de que soy inmerecido, de los infinitos cumplidos que se dio y otorgó en abundancia sobre este pobre, lo hacen perderse a sí mismo. Me confundo en qué hacer. Solamente puedo abrazar a los benditos tratados dando agradecimientos y alabanzas al favor, benevolencia y otorgamiento del Noble Cenab‑i Lemyezel. Recibiendo placer, encontrándolo a usted, que es mi Maestro, al frente mío y conmigo, estando en asombro y reflexión empiezo a sumergirme en el mar de alegría. Invoco a la benevolencia y ayuda de Subjan para que siga y aumente este estado. ¡Cómo no puedo hacerlo! ¡Oh Noble! Aparte de tantos cumplidos, especialmente después de muchas descripciones en el inicio de la carta de usted, como un favor esta vez, las palabras agradables: “Mi amigo fuerte en el servicio del Corán y mi compañero cercano en el camino de Hak y de la eternidad”; estas palabras de usted, que tienen el valor de todo el mundo y usted las usa en abundancia para un hermano suyo pobre y necesitado como yo, para su ayuda; ¡cómo no puedo creer en la grandeza de usted, y mejor dicho en que todo esto es la consideración, rezo y protección del Noble Gavs-i Azam Sheyj Geylaní (Kuddise sirruhul álí)!
Tal como esta vez vi, leí y escribí el bendito tratado sobre las noticias de lo Oculto de Gavs‑i Azam. Sabemos que Gavs-i Azam es el más grande de los polos espirituales, lo confirmamos de corazón y tenemos mucho amor a él; mientras esta vez esta opinión y este amor aumentaron y reforzaron mi confirmación muchas veces. Ataron mi creencia y mi amor al Noble Sheyj con una cadena firme. ¡Cómo no puedo atar! Este keramet y esta noticia de él de lo Oculto del Noble Gavs-i Azam que informa de las Palabras –en que fluye verdad y que otorgan vida al espíritu-, que es el dueño tan grande de la fuente de keramets y verdades, es el maestro de mi maestro.
Así que este factor consolidó una vez más mi apego, lealtad y obediencia a mi Maestro; los hizo volverse en un castillo indestructible. Ya que este pobre está en este castillo fuerte, no tengo algún temor de fuera ni de nadie. Obtuve el sentimiento y fuerza de atacar contra el ataque y asalto de fuera. Con el favor y ayuda de Bari, con la consideración y rezo de Gavs‑i Azam alcancé a reunirme con mi Maestro.
هَذَا مِنْ فَضْلِ رَبِّى
Deseo y suplico al Noble Bari‑i Teala y Tekaddes, que coloque mis pasos en este camino hasta fin de mi vida, y que merezca debidamente ser “su hermano verídico, abnegado y verdadero, su amigo fuerte en el servicio del Corán y su compañero cercano en el camino de Hak y de la eternidad” como fue dicho.
وَمِنَ اللّٰهِ التَّوْف۪يقُ
¡Oh mi benevolente Maestro! No puedo presentar a usted, es decir a Risale‑i Nur, un escrito agradable, ni al uno por mil de mi respeto, consideración, aprecio, sinceridad, amor y obediencia. Mi pluma y lengua inhábil no pueden expresar mis sentimientos ni a mi espíritu.
El apego y amor de mi espíritu a usted, que es mi Maestro; el cinco por ciento es hacia su persona, el noventa y cinco por ciento es el respeto y aprecio al honor del Corán‑i Hakím, que usted escribe las luces de las verdades de él, y que usted es su heraldo. Me convenzo y tengo una fe así: las Palabras suyas que de esas fluyen luces y verdades, son la explicación que se extrajo del Corán-i Hakím. Aquel que no aprecia, estima, elogia, alaba y que no lleva amor y apego, no es un ser humano; mejor dicho son aquellos que son excluidos por Allah y por el Profeta. Qué el Noble Cenab-i Hálik-i Lemyezel otorgue el camino de la verdad a las personas como ellos. Ámín bi jurmet-i Seyyid-il Murselin.
¡Mi querido Maestro! El periodo máximo de la gravedad mayor de la enfermedad de su hermana, ya pasó. Notifiqué anteriormente que existe un veinte por ciento. Todavía no puede levantarse de la cama. No tiene fuerza y poder. A pesar de que puede hacer la oración ritual, su cuerpo tiembla y de vez en cuando deja de funcionar. Lehul hamdu vel minne, muchas gracias al favor y benevolencia de Cenab‑i Hak, y gracias por hoy día. El sufrimiento y dolor del pasado, ya pasaron. Ella se ocupa con el agradecimiento por la situación actual y confía en Allah para el futuro. Hace rezos por usted que es mi Maestro, y dice que: “Estos benditos tratados de las luces y verdades del Corán llegaron para mi ayuda. Especialmente se aferró tanto al asunto de tener paciencia, aguantar y agradecer, que está en el Destello Dos de la Carta Treinta y Uno, que hizo que este pobre le leyera distintas veces el mencionado tratado bendito antes, después y particularmente durante su enfermedad. Dio gracias y alabanzas a Cenab-i Hak, y me hizo que le leyera el Destello Tres y otros benditos tratados, los escucha y derrama lágrimas.اَلْحَمْدُ لِلّٰهِ هٰذَا مِنْ فَضْلِ رَبّ۪ي
Estos y otros tratados benditos son una refulgencia, que difunden luces y que fluye la verdad. Incluso puedo decir que hasta a los más avanzados de la gente desviada, de la gente de las innovaciones ilícitas y los más malos de los incrédulos los traerán a la fe. Me convenzo en esto. A condición que penetre en sus espíritus.
Muchos agradecimientos a Allah, que mediante nuestro querido Maestro, con su consideración y rezo, nos iluminamos y recibimos otorgamientos de estas Luces. Su hermana escucha especialmente los keramets y las noticias de lo Oculto del Noble Gavs‑i Azam Sheyj Geylani con tanto placer y amor, que hace tres años cuando ella se enfermó, en ese estado suyo y en los tiempos que no estaba en sus cabales, tomando las ramas de los árboles en el jardín, gritando “¡Oh Abdulkadir-i Geylani! ¡Oh Veysel Karani, ayuda!” se balanceaba. Esta vez tuvo éxito de ver y escuchar detalladamente sus noticias de lo Oculto y sus keramets. Este bendito tratado influenció demasiadamente a este pobre también; hizo derramar sus lágrimas de alegría, y él se esforzó para derramarlas. Aumentó mi amor y fervor. No puedo saber cómo podré cumplir mi agradecimiento. Mi deber de adoración al Noble Halik-i Lemyezel es defectuoso, en el deber de ser un miembro de la comunidad de nuestro Señor Seyyid-il Murselín Fahr-i Alem (Sallallahu Teala Aleyhi ve Sellem) tengo mucha falta y error, también tengo mucha falta y error en esforzarme y trabajar debidamente para el servicio del Corán, a pesar de esto, este pobre estando con usted que es mi Maestro, uniéndose con los hermanos que son los sirvientes del Corán, si se le da una porción –aunque sea una gota de un océano– del servicio del Corán, me considero a mí mismo venturado y feliz. No consideraré un límite y fin a mi agradecimiento, alabanza y elogio a Allah. Todos los amigos y hermanos que les leí, siempre aprecian, elogian y confirman; vuelven a tener una convicción total. Su fervor y esfuerzo para el servicio del Corán aumentan. Admiran a aquellos que están en este grupo y esfera. Que Cenab-i Hak dé inspiración a los corazones de la comunidad de Muhammed (A.S.M.), qué ilumine sus espíritus y que otorgue la felicidad en este mundo y en el otro.
Su hermano, que es pobre y necesitado Asım