(El artículo de Zekâi)
¡Mi estimado Maestro!
Sé que es demasiado hablar de paciencia y de confiar en Allah, sobre estos eventos dolorosos. Esencialmente usted enseñó el valor del tesoro de la felicidad y salvación, como paciencia y confiar en Allah, a aquellos pobres que se lamentan y lloran por los sufrimientos pequeños de la vida como nosotros. Doy alabanzas a Allah, día tras día estamos comprendiendo mejor el significado de estas palabras y podemos apreciarlas mejor. Al principio, es decir en los tiempos de negligencia que estábamos muy lejos de las Luces, nos parecía que tener paciencia y confiar en Allah, en la vida, ante los eventos y ante cualquier cosa fueran aparentemente picantes e indigestibles, y los veíamos de esa manera. Pero la guía de nuestro Maestro que ilumina e inculca estos asuntos debidamente, es eliminar las cosas aparentes y superficiales según nuestra mirada. Lo que es un motivo de felicidad, superior que todo para este pobre y pecador, es ver las luces verdaderas con los ojos del corazón como una gota del océano pacífico, y recibir placer aunque sea un rato o un segundo pasajero.
Mi querido Maestro, doy alabanzas a Allah que nuestros hermanos están desarrollándose respecto a la mente y espíritu. Inshaallah están progresando espiritualmente, y también ante la mirada Divina. La Vigesimoséptima Carta está gorgoteando como una cascada clara, que se derrama a chorro cada vez más. Mi único deseo y propósito son ver la abundancia de aquellos que lo llevan al camino recto a uno, y ver que los libros de las verdades que están en nuestras manos, pasen a las manos más valorables y limpias. Inshallah el tiempo cumplirá este requerimiento de la verdad y realidad. Este pobre, con esta esperanza, deseó este resultado bueno de Cenab‑i Hak; por ahora me enorgullezco con las virtudes, corazones puros y buenas intenciones de mis hermanos y hermanos mayores, que son diligentes, leales y devotos. Cuando nos dirigimos hacia Cenab-i Hallak-i Alem , suplicándole para que nuestro barco espiritual se salve de las olas y huracanes de esta época, que está equipado con luces, proyectores y con las estrellas celestiales, y con los cañones espirituales como una fe eterna; llevo la esperanza y fe de que el Noble Profeta Aleyhissalatu Vesselam –que fue el motivo y medio de la creación de los mundos, que es el Líder de dos mundos, y es la certificación para los inhábiles– sus seguidores y esposas, que están unidos con los líderes y los seguidores de nuestro barco. Este inhábil, por no poder mejorar su situación dentro de la pérdida y daños espirituales por todos los aspectos; por ser necesitado de corregir y reforzar las informaciones sagradas que recibieron daños; por estar expuesto al ataque del alma maligna por todos lados; por adicto a sus deseos; estoy hecho pedazos en cada momento por pensar en el castigo de mis faltas, temiendo de que una pequeña adoración –que no corresponde a mis pecados– no será suficiente debidamente para obtener la felicidad eterna. Nosotros, con nuestra propia adoración y con este defectuoso servicio nuestro, siempre y cuando no esté un guía que nos mostrará el camino recto y un intercesor, está tan lejos de alcanzar la felicidad eterna. ¡Ay! La vida en este mundo no es recta. Los sentimientos del ser humano son muy capaces de cambiar.
¡Mi estimado Maestro! Ya que usted nos aceptó de ser sus estudiantes y hermanos, incluso aceptó a sus ciudadanos y heridos, que no merecen aceptación a la presencia de usted y ser su amigo. Y nos muestra las medicinas de la sagrada farmacia celestial, que curarán nuestras heridas y las usa. Por favor, teniendo tristeza por los lamentos de estos estudiantes inhábiles de usted, que nos cure inmediatamente para que nuestras heridas se endurezcan y se sequen. Después, empezamos a cumplir nuestros importantes deberes básicos. Cuando existen con usted los elixires y antídotos que curarán nuestras heridas, esperamos la cura y guía elevada de la persona virtuosa de usted.
El cartero de los anuncios del barco espiritual de usted Su alumno Zekâi