El artículo del inteligente Zekai
¡Mi estimado y querido Maestro!
Hace aproximadamente tres semanas que no he podido escribir carta a usted. Como siempre, en estos días también, por causa de muchos deberes en la oficina, mis deberes muy valorables para el Más Allá se quedan atrás. En este sentido, como si mi tristeza no fuera suficiente, una noticia muy dolorosa y penosa que escuché en la semana, me golpeó mi cerebro como un relámpago. Escuché que mi Maestro ha sido expuesto a los ataques por años.
¡Ay mi Maestro! ¿Cuándo estaremos libres de las crueldades de estos viles traicioneros? De vez en cuando quedamos expuestos a sus ataques e invasiones. Estos incrédulos agresores empezaron a pasar su límite. Ya este nivel de agresión es demasiado. Es por eso, que la fe y creencia, nos consuelan, en que se acerca la aparición del resplandor de la verdad. Cuando la destrucción y el despotismo pasan su límite, el abismo se muestra a sí mismo. Dicen que: “Grandes calamidades hacen nacer reanimaciones sonrientes”, que es una palabra muy correcta. Cuando el gobierno aumenta la crueldad y despotismo, las naciones oprimidas ganan su independencia. En este siglo la irreligión y destrucción, aumentaron. Inshaallah la cara de los creyentes oprimidos e inocentes sonreirán. Un sol brillante de la verdad amanecerá.
¡Mi estimado Maestro! Mi pluma defectuosa y mi lengua inhábil, no pueden expresar mis sentimientos. Como cada hermano de religión, mi corazón también late con amor de mi honrada fe. Doy alabanzas que la sangre que circula en mis venas, es una levadura que se transfirió por herencia, por miles de años de la gente de la verdad y fe.
¡Mi querido Maestro! Pasan momentos en que la vida desciende mucho. Nosotros, los seres humanos tenemos que inclinarnos obligadamente a ese nivel. Con esta opinión mía, no busco una parte del orgullo por cuenta de mi alma maligna. Las viles manos sucias aprietan nuestras muñecas limpias; ¿acaso esto no es una situación tan penosa, como para quebrar la piedra de paciencia? En la época más horrible de la destrucción, cuando tratamos de curar la enferma humanidad, con las medicinas espirituales, responder a los traicioneros que nos atacan a nosotros, tener paciencia para que, ante Allah, las dificultades y torturas de la vida tengan aceptabilidad, que se sufrirán para poner una barrera al abismo en que una pobre nación caerá, aguantar hasta el último grado; esta idea es una verdad que este pobre pudo encontrar como un resultado de una considerable reflexión.
¡Mi querido Maestro! Paso estos días dentro de pensamientos y tristezas. Escuché el evento por distintas bocas, como narraciones que no corresponden una a la otra, con ramas y nudos. Por favor que me dé usted una noticia sobre el suceso del evento. Uno se volverá loco.
¡Mi querido Profesor! Usted trabaja día y noche para obstaculizar las destrucciones y calamidades que son dañinas para todos y para la humanidad, se pone a sí mismo en peligro, y queda expuesto a los asaltos penosos. ¡No! ¡Mi estimado Maestro, no! ¡Elevado genio, no! Su porción no es esta. La recompensa que se dará a usted no puede ser esta. Estos actos solamente pueden ser la locura de algunos incrédulos, y algunos pasajeros del Infierno. Teniendo paciencia ante esta situación y no dando importancia, usted logra éxitos de recompensas muy elevadas. Qué usted nunca y jamás esté triste. No importa cuán salvaje y cruel sea, no mire hacia atrás. Qué avance hacia las puertas de los mundos espirituales que se abren a usted. Qué camine, camine y camine infinitamente. A los lugares que usted va y en los mundos que usted se alejó, que prepare una cama eterna para descansar, y felicidad para los heridos, inhábiles, débiles, muy defectuosos y pobres como nosotros.
Zekâi