El artículo del Señor Re’fet
¡Mi Maestro muy venerable y mi querido Señor!
La noticia de lo Oculto de Gavs‑i Geylaní que usted me mandó esta vez, es un importante asunto tan asombroso que requiere pensar meticulosamente. Leyendo con un gran placer espiritual, este pobre alumno suyo percibió esto hace mucho tiempo. Pienso que nuestro Maestro tiene un importante deber espiritual para esta época; pero todavía no lo revela, lo esconde. Dije esta opinión mía a algunos sinceros hermanos míos. En una carta que usted escribió al Señor Sabri el año pasado, vi esta parte: “Imam-i Rabbaní dice que en los últimos tiempos alguien llegará, esa persona escribirá y anunciará los asuntos de la fe de una manera muy explícita. Este hermano suyo, que es nada de nada, jamás pensaría que yo mismo sea esa persona, solamente pienso que soy un soldado pionero de esa gran persona. Tú sientes el olor de esa persona.” Esta parte reforzó mi opinión anterior. Llegando a Hüsrev con total alegría le dije a Hüsrev también. Nos pusimos muy felices de entender el rango espiritual de nuestro Maestro. Hace cuatro o cinco meses cuando llegué a su visita valorable, la respuesta que usted dio a la pregunta sobre nuestro Maestro, también confirmó y reforzó mi opinión anterior. En ese tiempo solamente unas personas sabíamos. Actualmente con el escrito de este tratado todos los alumnos especiales lo saben. No hay límite a nuestra alegría. Anteriormente lamentábamos estar en esta época en que la incredulidad está expandida. Actualmente no quedo algún signo de tristeza ni lamento. Debido a que encontramos un maestro como la persona elevada de usted, no importa lo que sea la época, no nos hace desesperados. Que Cenab-i Allah le otorgue una vida larga. Estoy seguro que usted todavía nos hará leer muchas obras placenteras más. Con su permiso, agrego esto también; usted hará un deber espiritual más maravilloso. Cuando el tiempo llegue, usted dará noticias tan grandes con los signos e indicaciones del Corán, que sobrepasaran a estas noticias y nos dejaran en asombro.
Su pobre alumnoRe’fet