(El artículo de Ahmed Hüsrev)
¡Mi querido Maestro!
Leí a mis hermanos y amigos el tratado valorable, que incluye las noticias importantes de lo Oculto, que se relacionan con los actuales sirvientes del Corán y que están en el poema del Noble Sheyj‑i Geylaní, que es el primero de los cinco grandes polos espirituales y que es conocido con el nombre de Gavs-i Azam. Inshaallah leeré de nuevo, siempre y cuando encuentre oportunidad. Mi enfermedad no permitió oportunidad de presentar una copia suya, y también obstaculizó escribir más de tres o cuatro páginas de las Primera y Segunda Estaciones de la Palabra Treinta y Dos.
¡Mi querido Maestro! Con esa gran manifestación y ese gran favor que se le otorgó a ese gran sheyj, él vio una distancia de ochocientos años, mostró el terror de hoy a aquellos que vienen y van durante este periodo, y a la gente del placer espiritual y del descubrimiento espiritual; cuando pensaba la parte que pude comprender de los significados muy sutiles y profundos en sus escritos, recordé el pasado que se escondió de las miradas de la gente negligente, pero no hay obstáculo de que la gente de la verdad vea. Con la refulgencia de este tratado, paseé con mi imaginación empezando de su lucha espiritual, de sus estudiantes abnegados y luchadores que se juntaron alrededor de usted, de las calamidades destructoras a las que usted fue expuesto, y de los tantos favores divinos que se le otorgó a usted, hasta Shaj‑i Geylaní, y desde él hasta la era de dicha. Quedé admirado ante esta verdad que ese gran Gavs anunció hace ochocientos años. Ese gran sheyj habla con un discípulo suyo como el Viejo Said, y con un amigo de lección como el Nuevo Said. Y el tiempo y lugar no obstaculizan a esa conversación. No importa que esté en otra parte del globo terráqueo, o en los rincones más lejanos de los cielos, o despidiera el mundo en el tiempo del Noble Adán Safiyyullah.
Así que en el resultado de esta conversación, usted aprendió estas noticias extrañas de lo Oculto, hace ocho o nueve años, y actualmente está dando a sus alumnos. Mostrando a sus amigos que se distinguieron en este servicio, usted indica a Hulusi que merece elogios en este tema, y al humilde Sabri que tiene la capacidad de ser un compañero para él, y a sus alumnos que trabajan lealmente con sus servicios y esfuerzos, como Süleyman y Bekir Aga. Tal como usted introduce las ayudas espirituales de las grandes congregaciones y las caras luminosas dentro de estas congregaciones, que son el lugar de apoyo para esta pequeña congregación; con el evento de Hulagu en el tiempo de Shaj‑i Geylaní, dirigiéndose a los embusteros hipócritas en la actualidad y a sus líderes, usted dice: “En el futuro, pronto una mano destructiva totalmente dará su castigo y tomará la venganza de los inocentes”. Después de que estas verdades se demostraron con ocho o nueve pruebas, se anunció a través de este bendito tratado.
¡Mi querido Maestro! Como el Señor Hulusi, en un artículo suyo dice, yo también digo que: En esta carretera luminosa que usted abrió a través de la refulgencia del Corán, cuando vuela con las alas de inhabilidad y pobreza, se encuentra usted qué grandes keramets maravillosos, y atestigua a los extraños eventos tan enormes. Quien sabe, qué cosas más verá usted; haciéndonos tomar parte de estas ayudas Divinas que usted logró, nos recomienda tener esfuerzo y seriedad en cada momento en nuestro deber.
Así que, mi querido Maestro, ante tantos otorgamientos Divinos, por un lado mis ojos se llenan con lágrimas por no cumplir de ser un siervo, y mi corazón llora. Por otro lado cuando suplico en la presencia de Samed para mi perdón, presento mi gratitud y agradecimientos infinitos e inmensurables. Hago rezos para que se les otorgue éxitos y bienestar a mi querido Maestro, y a mis venerables hermanos abnegados. Mi valorable Maestro y Noble Señor.
Su alumno pecador Ahmed Hüsrev