(Sobre Süleyman, que estuvo expuesto al ataque intenso de la gente de las innovaciones ilícitas)
Pregunta: ¿Qué tipo de persona es Süleyman? Primeramente el funcionario gubernamental, y muchas personas más le critican. Dicen que: “Él dice las palabras innecesarias al maestro, está haciendo mal, simplemente actúa como embustero”. Te está haciendo servicio por mucho tiempo; infórmanos sobre su realidad.
Respuesta: Se sabe por este pueblo que Süleyman, durante ocho años, hizo un servicio con total lealtad para mí por Allah, dejando su propio trabajo sin ningún cambio de algún beneficio material, sin ofender en ningún tiempo a una persona como yo, que es nervioso y frenético. No solamente este pueblo, sino tal vez esta provincia, debe enorgullecerse de una persona como él. La existencia de una moralidad como esta en este siglo, es algo que da lección. Yo soy solitario y también visitante. Proporcionar mi comodidad fue la deuda de este pueblo. En el nombre de este pueblo, Cenab‑i Hak me otorgó a él, Mustafa Cavus, Muhacir Hafız Ahmed y Abdullah Cavus. Yo también doy muchos agradecimientos a Cenab-i Hak. Ellos se vieron valorables como cientos de amigos para mí; me hicieron olvidar mi tierra natal. No me dejaron sufrir la pena de estar lejos de la tierra natal, y de ser visitante. Por causa de ellos, estoy relacionado con los vivos y fallecidos de este pueblo, siempre rezo por ellos. Debido a que Mustafa Cavus y Muhacir Hafız Ahmed no están expuestos a ataques por ahora –que no se quedaron atrás de Süleyman, respecto a la lealtad– no se mencionó de sus bondades. Mencionaremos un poco de Süleyman. Así es:
Süleyman realizó cualquier trabajo personal mío, y fue mi escriba con total fervor, sin dejarme en gratitud y sin aceptar algo a cambio con total lealtad. Incluso hacía el servicio tan puro y sinceramente para Allah, que –tal vez más de cien veces– venía inesperadamente en el momento que lo deseaba; yo decía Fesubhanallah. “¿Él escucha el deseo de mi corazón?” Entendí que él se está empleando, es el keramet de su lealtad. Incluso un día que hacía mi servicio, no cuidó a su hija que tenía un año. La niña se cayó de un techo alto sobre la piedra. Como un otorgamiento Divino por esa lealtad en su servicio, esa niña no sufrió ni fue afligida por alguna enfermedad, ni dejó de amamantarse. Lo que sea, vi muchas veces los destellos de su lealtad como esto.
Además de la lealtad, vi una sinceridad verdadera en Süleyman. Sí, en estos días cuando la gente injusta y sin compasión, en un nivel de romper el honor y dignidad de él, difundieron noticias sobre él, como un consuelo le dije: “Te salvarás de la hipocresía por darte esta mala fama”. Él también aceptó ese consuelo con total alegría de una manera seria.
En cuanto a su camino sobre el chisme: Debido a que esta persona sabe que yo tengo un odio tan intenso sobre hacer chisme, para no hacerme enojar, en lo posible no me lo decía, a pesar de ser permitido por la religión. Especialmente en Ramadán se abstiene totalmente. De todos modos, en su moralidad no está el provocar daño. El motivo de la difusión de la gente injusta y sin compasión sobre él, fue esto: Una persona preguntó: “¿El Señor Maestro dijo esto a tal persona?”. Él también llegó y me dijo la misma palabra, para dar una respuesta a esa persona. Sin embargo en esa palabra no hay chisme ni nada. Lo que sea…
En este pueblo yo no esperaba que criticaran a mis hermanos como Mustafa Cavus y Señor Süleyman, en los que confió más que lo demás, y que estoy seguro sobre su buena moralidad y devoción. Pienso que después de que me vaya de aquí, en lugar mío, la gente les dará a ellos el respeto que me dan a mí. Mi esperanza es esto: que el noventa por ciento de la gente del pueblo apreciará su valor. Que algunos injustos y sin compasión sigan criticándolo, ¿que saldrá de sus críticas? Interferir en ellos es directamente interferir en mí.
Mis hermanos mencionados que hacen mi servicio, sin pensar ni aceptar algún beneficio material, y al contrario, de su propio bolsillo me atienden a mí y a mis visitantes. Incluso cuando a veces doy un pan a Süleyman, que no como, sin ofenderme lo toma. Pero jamás toma sin dar algo a cambio. A cambio de eso trae algo de su casa. De vez en cuando, insistía para que tome un vaso de té, él se abstenía ante mi insistencia. Le decía: “¿por qué haces esto?” Él decía: “Para que no entre el beneficio material en nuestro servicio, para que sea solamente para Allah, y queremos ser sinceros.”
Además este Süleyman y Mustafa Cavus, a pesar de que hicieron mucho servicio para mis visitantes, nunca vi y nunca me enteré que algún visitante trajo regalo para estas dos personas. Solamente, el Señor Bekir una vez dio unas frutas a la hija pequeña de Süleyman. A cambio de eso, Süleyman –según mi información– unas veces regaló verduras como berenjena, pimienta y melón, las mandó a él. También, siempre y cuando el Señor Bekir viene aquí, Süleyman daba heno y cebada a los animales de él, y también a los de los otros visitantes.
Esta característica de él, existía en su persona. Cuando vino a mí, la regla de abstenerse de recibir cosas de la gente y no aceptar los regalos de la gente, que es el principio de mi vida, convino con su moralidad original. Más bien, no solamente no aceptar el regalo de la gente, sino tampoco acepta algo a cambio de las bondades que él hizo a ellos. Incluso yo insistí cien veces; él no acepta algo que salga de mí.
Incluso una vez había un kilo de pasas, damasco seco y un kilo de miel, yo no comía. Tampoco quería hacer que coman los visitantes. Le insistí: “Esto es mi regalo y un obsequio para bendición; lo regalo para tus hijos; estás obligado a tomarlo.” Lo tomó. Me trajo dieciséis kilos de trigo, haciéndolo moler en molino. Hace cuatro meses y todavía no se termina.
Así que, la verdadera característica de esta persona es esta, la gente injusta y sin compasión, difunde la noticia sobre él, que “Vive en virtud gracias a Said.” Él También con total orgullo dijo: “Sí, gracias a mi Maestro aprendí la frugalidad y estar conforme con lo que tengo; estoy viviendo en comodidad. Estas palabras de la gente es algo bueno para mí. Me salvan de la hipocresía y me inducen a la sinceridad.”
Yo le contesté: “Son algo bueno para ti, pero dañinas para el servicio del Corán. Por eso notifico la verdadera situación, para que la gente de las innovaciones ilícitas sepa que ellos trabajan con sinceridad para Allah.”
Said Nursi