(El artículo de Hafız Ali)
¡Mi querido Maestro y noble Señor!
Recibí la primera parte del Destello Quince de la Carta Treinta y Uno, con una alegría grande.
¡Mi querido Maestro! De todos modos, este pobre, en mi consideración humilde “Palabras que difunden las luces del Sol del Camino Bien Guiado”, son correctas y verdades; son la feria del mundo de la verdad. Cualquier cosa que existe en el mundo de la verdad, es tan excelente, tan equipada y tan infinita. Para comprar los bienes de la feria del mundo como esto, se necesita tener el poder de un rey. Para verlos, se necesita una mirada fuerte, penetrante y móvil; así que mirando y paseando, pueda verlos. Debido a que esto se encuentra muy rara vez para comprar y verlos se necesita que exista una placa de muestras de todos los bienes.
¡Oh querido Maestro!
Cada placa de muestras inicialmente, se veía que muestra los tipos de las colecciones y totalidades, solamente a través de una parte. Ya no servían para nada. Pero de cada parte de placa de muestras y de índice del tesoro infinito, que es luz desde la cabeza a los pies, tiene las partes y valores en el nivel maravilloso que puede salir la camisa de “hanifen muslimen”. Tal como siendo una colección diferente a todos los otros es una maravilla, con sus partes también llevan un sello maravilloso.
Sí, mi Maestro, cuando copiaba esta carta mi corazón y espíritu se pusieron muy alegres y dichosos, y querían ver todas las luces de los tratados con total fervor y anhelo.
Mi Maestro, es decir tal como necesitamos cada parte de todos los tratados, intensamente se necesitaba ver cada parte colectivamente. Que Cenab‑i Váyibul Vuyud le otorgue recompensa de Su total misericordia y compasión, por el requerimiento de su misericordia y compasión. Ámín.
Hafız Ali