(El artículo del Señor Re'fet)
¡Mi estimado Maestro y venerable Señor!
En la carta que recibí la semana pasada, usted dice que: “Las expresiones tuyas y del Señor Serif, son cortas, no se entiende algo. ¿Son críticas o aprecios?” Usted sabe muy bien que atendemos todas las obras suyas con elogio y total aprecio. A través de los eventos está demostrado que no solamente nosotros no tenemos el poder académico para criticarlas, sino tampoco los eruditos de Turquía lo tienen.
Usted acalló a los eruditos del este en su adolescencia; luego llegando a Estambul, atrajo la consideración del aprecio y respeto de todos los eruditos; esto es suficiente para demostrar este asunto. El Señor Serif y también otros amigos que leyeron la Razón de Refugiarse en Allah y el misterio de Besmele, perdieron el sentido por el deleite espiritual que ellos percibieron.
En cuanto a este pobre, con el total aprecio que les tengo a las Palabras, es que no he podido escribir algo sobre ellas. Porque, debido a que notifico siempre mis opiniones a mi Maestro sobre las Palabras y Cartas, que he leído hasta ahora repetidamente con un placer grande, y que no he hecho pausas al leer, no puedo encontrar palabras para escribir. Esto debe surgir de mi incapacidad. Cuánto más brillante es un tratado, el tratado siguiente es mucho más brillante. Por lo tanto, aunque escribiera cualquier cosa, no puedo expresar mi propósito debidamente.
Actualmente mi vida está muy placentera. Estoy ocupado con la investigación de las Palabras. En mis lecturas anteriores no podía digerirlas. Actualmente leo muy despacio y atentamente, y trato de entender. Aparecen puntos que causan obsesión; los pregunto. Por este medio me beneficio mucho. De hecho pausé muchas veces en las Primera y Segunda Ramas de la Palabra Veinticuatro. No pude entender merecidamente. Cuando me encuentre con nuestro Maestro, pediré la explicación de estas dos Ramas oralmente.
Mi venerable Maestro, un punto causa mucho asombro a este pobre. Pido de usted la explicación de un asunto. Usted lo explica. Después de la explicación aparecen puntos que se necesita explicar. Contesta con frases tan sutiles y abarcativas, que para entenderlas se requiere hacer preguntas. De esto resulta que cada línea de sus Palabras es abarcativa y significativa, hasta formar un libro. Se puede explicar cuanto quiera.
Re’fet