(El Artículo del Señor Asım)
¡Mi benevolente Maestro! Esta vez tuve éxito de completar tres tratados benditos, que; las Palabras Veinticuatro, Veintinueve y el Destello Quinto de la Carta Treinta y Uno, que es la Escalera de la Sunna, se presentaron ante la mirada del Maestro para la corrección. Cada uno de todos los benditos tratados es un jardín de rosa.
Especialmente los Destellos de la Carta Treinta y Uno, la Carretera de Sunna y la Escalera de Sunna, que es el Antídoto de la Enfermedad de las Innovaciones Ilícitas; uno no se satisface de leerlos. Son un mar de refulgencia, que no tiene límite ni frontera de la alegría y refulgencia espiritual, que se siente siempre y cuando se lee. A veces pasa que antes de las oraciones rituales, los leemos distintas veces con los hermanos que vienen a la casa y recibimos refulgencias. Particularmente el Señor Hasan de Girit no puede parar sus lágrimas. Se sabe por el Maestro que él es un shej de Kadiri. Su conexión y amor está en el nivel infinito a la Persona del Maestro, y especialmente al Noble Gavs‑ul Azam Shej Geylaní.
¡Mi benevolente Maestro!
Esta vez los benditos tratados demoraron un poco. No piense usted que es por pereza, vagancia y letargo de este pobre. No me quejo, sino notifico con orgullo. Este año los favores, otorgamientos y benevolencia de Cenab‑i Hak a este pobre, fueron muchos. Lejuljamdu vel minne, estoy cientos, miles de veces agradecido. Desde la Fiesta de Ramadán dos veces estuve enfermo, todavía estoy en el periodo de recuperación; estas provocaron una pausa bastante considerable en copiar los Benditos Tratados de Nur. Muchos agradecimientos, Elhamdulillah, estas enfermedades son un otorgamiento Divino. A través de los rezos del Maestro mi salud se está recuperando.
Asım