(El artículo de Hafız Ali)
¡Mi querido Maestro!
Esta vez recibí la segunda parte de la Razón de Refugiarse en Allah, que se mandó con la ayuda Divina. La verdad y realidad que se demostró y manifestó en la Octava Indicación, ilumina muy explícitamente los caminos de los incrédulos que vuelan en los valles de la desviación, les muestra lo que ellos están haciendo, y también la carretera de la verdad; de esta manera con su elocuencia hace pensar en un asunto enorme.
En cuanto a la Novena Indicación: Todos los creyentes, y especialmente sus estudiantes, que tratan de comprender el propósito verdadero de la creación del ser humano a través de los tratados de Nur, siempre y cuando vayan hacia el futuro con su espíritu, este asunto siendo una esfera muy ancha desde el Noble Adán, todos los nobles Profetas Grandes quedaron derrotados ante la gente desviada; esto y los eventos trágicos, me hacen pensar mucho y perjudican al corazón. Esa esfera ancha se ilumina tanto que desde el Maestro, desde el Orgullo de los Enviados hasta el Noble Adán, los problemas se resuelven con la espada de la verdad y realidad; la mente y el corazón la confirman diciendo “dijiste la verdad y lo correcto”.
Cuando escribía la Décima Indicación, dejé la pluma de mi mano, y la leí a las personas que estaban presentes. Comprendí que el ejemplo que está dentro de ella no es un símil, sino que es verdad; y la verdad como esta se verá a través de la manifestación del nombre de Hakím, del nombre de Nur y del nombre de Bedi. Empecé a seguirla por imaginación. Entendí que es un principio muy correcto; di agradecimientos a Cenab‑i Hak.
La prohibición del Corán, que se muestra en la Undécima Indicación; el producto de la tierra del universo, el tejido de su máquina es el género del ser humano; todos los seres hacen servicio a ese género, por eso el ser humano, con su egoísmo y pesimismo, disminuye ese enorme propósito del mundo a la nada; por este motivo los elementos universales, como grandes ruedas, actúan contra el ser humano, y el salvarse de la responsabilidad destructiva, solamente puede ser entrando en la esfera sagrada del Corán‑i Hakím y siguiendo al Orgullo de los Enviados. Usted notifica de esta manera y provoca que el ser humano se mida a sí mismo.
La Duodécima Indicación y las verdades que están contenidas en las respuestas de cuatro preguntas; el alma maligna, ambición y deseos bestiales, que quieren que trabajemos para ellos, considerando una existencia en sí misma, a través de la pequeña voluntad, fijan sus ojos en reclamar derecho y que trabajan en vano con la dominación de la fama y arrogancia; usted cortando las cadenas de ellos con las tijeras de oro, nos salva.
Con la Decimotercera Indicación y sus tres puntos, se muestra el poder del grupo de satanás, que se ocupa con nosotros siempre, particularmente en los tiempos benditos, y a veces nos ponen en desesperanza; que nos provoca acusar con total oscuridad a nuestros hermanos creyentes, por las pequeñas líneas negras, sin ver nuestra propia oscuridad en nuestra cara; que se atrevía a criticar la misericordia de Cenab‑i Hak, los nombres de Gaffar y Rahim, y por causa de esto originan grandes destrucciones.
¡Mi venerable Maestro!
Cuando escribía esta Indicación, salí a un viaje al mundo de la existencia. Los puntos en la Indicación fueron como un inspector. Las fuerzas se vieron en su lugar, y estaban a punto de dejar su arma. Del Corán‑i Hakím, que nos mostró estas fuerzas, pido ayuda y refulgencia en cualquier paso mío. Nuestro Maestro, que nos mostró los resultados y las oscuridades de esta verdad principal de la vida; a cada momento se ve que él pide nuestro éxito de Cenab-i Hak. E inshaallah nos salvará.
¡Mi venerable Maestro! Estas trece Indicaciones contienen trece grupos de joyas. Yo mostré algunas de ellas, colgándolas sobre hilo, y no colgué algunas por no poder verlas ni mostrarlas. Por causa de esto, no llegará algún defecto a ese tesoro de joyas y a esos diamantes; por eso esas joyas que quería colgar más o menos, inshaallah no perderán su belleza.
Oh mi querido Maestro, debido a que estoy convencido de que cuanto más cumpliera agradecimientos en abundancia, y esté demasiado agradecido, igual no podría cumplir bien, pido a Cenab‑i Hak que Él le otorgue recompensas, hasta que usted quede contento. Amín Bihurmeti Seyyid-il Murselin.
Hafız Ali (R.H.)