(El artículo de Sabri)
¡Mi benevolente Maestro!
La segunda parte de la Razón de Refugiarse en Allah, es un tesoro tan valorable de joyas y una medicina para la enfermedad de las sospechas infundadas, como un elixir. El ser humano que está expuesto a los ataques del alma maligna y de satanás, desde el mundo efímero hasta emigrar al mundo eterno, se debe colgarla sobre su corazón y llevarla sobre uno mismo. Esos dos enemigos hacen rechazos obstinados siempre, como espuma que son vanos y que parecen algo aparentemente. El refugio fuerte contra ellos, la mejor arma, las monedas puras que utilizarán en este tema, son estas. Porque, los experimenté en mi cuerpo. Cuando leo las preguntas, mi alma maligna se inclina hacia el aspecto de la pregunta, y le da importancia. Pero Elhamdulillah, las diamantinas defensas Coránicas, que consiguientemente vienen de repente, refutan esos tipos de rechazos del alma maligna y los exterminan. En el tema de apreciar estas iluminadas verdades Coránicas debidamente, la humanidad, que es el más perfecto de los seres conscientes y con espíritu, ha revelado su impotencia, desde el inicio de la revelación hasta el día del levantamiento, sobre su milagro y elocuencia; esto es una prueba explícita de nuestra afirmación.
En resumen: en mi estudio de este Tratado de Refugiarse en Allah, que viene del Furkan, que es uno de los veredictos inigualables del Corán de Milagrosa Exposición, perdiéndome a mí mismo por la admiración en el mar de las verdades, con total amor dije: Oh Rab, que simplifiques y saques las dificultades de cumplir los veredictos de este Libro de Mubin; que hagas exitoso al heraldo del Corán en sus deseos y propósitos; qué hagas a este sirviente inhábil un sirviente al Libro de Mubin, hasta la hora designada con todos mis hermanos. Con este rezo termino mi humilde carta.
Sabri