(Un artículo de Ahmed Hüsrev)
¡Mi Maestro y Señor!
Hace una semana recibí una parte del tratado llamado “La Razón de Refugiarse en Allah”, y hace unos días recibí otra parte suya, y la Primera Estación del Destello Catorce. Leí con mis hermanos distintas veces la Primera Parte de la Razón de Refugiarse en Allah.
¡Oh mi querido Maestro!
A través de este tratado valorable, usted presenta una medicina tan agradable a sus estudiantes luchadores; a través de estas medicinas cura nuestras heridas espirituales, tan agradable y rápidamente, que esas heridas muy horribles de repente se curan; nuestros sufrimientos se van en ese momento; nuestros corazones totalmente se llenan con alegría. Nuestro amor que llevamos hacia nuestro Rabb‑i Kerim, aumenta. Siempre y cuando leemos que no ocurrirá algún daño, incluso a nuestra moralidad hacia Hálik-i Rahim, nuestro fervor y esfuerzo aumentan.
Sí, ¡mi estimado Maestro! A menudo para salvarme de los ataques de los demonios de los seres humanos y genios, y de algunos pensamientos satánicos que vienen de mi rebelde alma maligna, que no pude educarla, me esforzaba mucho. Cuando el corazón buscaba aislamiento para salvarse de este tipo de estados, los principios de los héroes de Nakshi “Dejar el mundo, dejar el Más Allá, dejar la existencia y dejar lo que dejaste” llegaban a mi mente.
Pero en la notificación de mi estimado Maestro, que contesta esta palabra, él recomienda: “Si el ser humano hubiera consistido solamente de corazón, esta palabra hubiera sido correcta. Sin embargo, induciendo las facultades sutiles y los sentidos como mente, espíritu, misterio y alma maligna, que existen en el ser humano fuera del corazón, a los deberes particulares que pertenecen a cada uno, se debe cumplir el deber de la adoración en una esfera ancha, bajo el comando del corazón”. Los principios iluminados como estos, que muestran estas verdades tan claras como el sol, son los fundamentales de sus estudiantes; por eso buscaba una solución para los pensamientos que se notificó anteriormente.
¡Oh mi querido Maestro, que piensa a cada momento en las necesidades de sus estudiantes, que busca soluciones, que prepara medicinas, que provoca que sus estudiantes usen sencillamente lo que él preparó, que no busca algo a cambio, y que ordena que la gratitud y el aprecio se deben hacer a Cenab‑i Hak! Desde la antigüedad, le considero como un “Lokman”. Sí, verdaderamente usted es un Lokman. Como el Medico Lokman, escuchando nuestros deseos de corazón, nos da las medicinas a través de estos tratados. Dentro de las maravillas inigualables de Cenab-i Hak que es inigualable, de Su Palabra inigualable que alcanza al último nivel en cualquier sentido con su perfección, el apreciar estas maravillas inigualables que se otorgó a través de un sirviente inigualable, sin que Allah haga hablar, es seguramente imposible. Aunque cuantas más palabras se dicen en este sentido, igual será poco.
Mi querido Maestro, cuando abro y leo cualquier tratado, tomo mi lección hasta mi parte. Sin embargo, debido a que anteriormente escribía estos tratados totalmente, podía encontrar muy poco tiempo para leer, y todavía estoy en la misma situación. Cuando leía anteriormente, me beneficiaba poco. Actualmente siempre y cuando veo las verdades de las Luces, aumenta mi gratitud y agradecimiento; mi corazón se llena con las luces; mi espíritu descansa con las luces; mis facultades sutiles reciben refulgencias a través de estas Luces, según su porción. Y de nuevo espero de Cenab‑i Hak que mi porción y mi beneficio aumentarán día tras día, y lo que está designado para mí, aumentará.
Estos eventos muestran que: Es una característica grande y un keramet de las obras inigualables, que no dejan a sus estudiantes en otras manos, y no les hace inclinarse a otras puertas para iluminarse. Dan consuelos a nuestros corazones que lloran. Refuerzan nuestra fe. Provocan que se demanda fervorosamente el unirse con Allah. En el final, nos hace decirlas por la lengua y por el corazón, las vociferas de “¡Oh Rab! Qué estés complacido con nuestro Maestro, de la manera que él quede contento”.
اَلْبَاقِى هُوَ الْبَاقِىSu AlumnoAhmed Hüsrev