(Un artículo del Señor Sabri)
¡Oh Maestro!
El Noble Corán, que es la Palabra de Allah Aziz‑il Mennan, tomando a los sirvientes de los lemas Islámicos bajo su protección y compasión, –en el penoso evento actual – dejó sin resultado las intrigas que los incrédulos planeaban por un año. Aparentemente dio absolución a tres hermanos nuestros, y espiritualmente otorgó el sello de la absolución para millones de creyentes, y aquellos que creen en la Unidad Divina. Mostró la eternidad a los incrédulos; manifestó que él defiende y se defenderá a sí mismo, protege y protegerá a sus sirvientes; así que los corazones de sus sirvientes se sumergieron en alegría y felicidad; empezaron a adelantarse más sobre sus deseos y propósitos puros, los que quieren avanzar, y empezaron a expandir más su esfera.
اَلْحَمْدُ لِلّٰهِ هٰذَا مِنْ فَضْلِ رَبّ۪ي
¡Mi estimado Maestro! La colección de Luces, como un total favor, una gracia y benevolencia infinita de Cenab‑i Kibriya, se otorgó a muchos negligentes como este sirviente muy defectuoso; tal como las lluvias siempre hacen una limpieza sobre el globo terráqueo, en el distrito de Luces en este siglo del desvío, y en esta época de las innovaciones ilícitas, a este inhábil sirviente, que se hundió en el pantano de la suciedad de la vida material, dando la lección de advertencia de “Es un beneficio, no importa cualquier parte en que dejes la pérdida”; hamden summe hamden sacándome del valle de la oscuridad me hizo alcanzar a la cima de Luz.
De alguna manera, hace un año se me dijo: “¡Oh Sabri! Tal vez te inclinarás hacia el amor del rango; puede pasar que despierte un deseo en ese sentido. Ven, otra vez sumérgete y sal de esa piscina borrosa de esos desafortunados”. Elhamdulillah, salí con seguridad. Mi salvación de esto, ante mi pobre consideración, es una salvación muy importante.
Su Alumno Sabri