Con nuestro hermano el Señor Hakkı, leímos la Tercera Estación de la Palabra Treinta y Dos, curiosa y atentamente. De verdad contiene un concepto muy elevado. Si este inhábil tuviera poder, tal vez me atrevería a molestar más en este segundo punto. ¡Ay! Tal como en otros temas, en esto tampoco alcanzo. Solamente, con sinceridad y pureza, digo brevemente que: Seguramente, es una estrella iluminante que brilla más que todas las otras Palabras.
(Pregunté al Doctor cómo encontró la Ascensión. El Doctor Kemal dice: No se necesita ser musulmán para apreciar el valor muy grande de la obra, sino que es suficiente ser un ser humano.)
Hulusi