Aquí, inshaallah espero poder hacer que las orejas merecidas escuchen las Palabras que se confió en mí, con la ayuda de Hak y con la bendición de su rezo. Maestro mío, que esté tranquilo, estas Luces no pueden quedar bajo los pies. Halik (Celle Celaluhu), que las puso desde el heraldo del Corán a la vista del mundo, las difunde y mantiene a través de las personas inhábiles como nosotros, que nadie espera y piensa. Pienso que el sirviente que dice “yo logré esto a través de mi propio esfuerzo y poder”, ese día verá que: ese servicio sagrado será transferido a otras que se ven aparentemente incapaces, y que son en realidad muy valorables. Por este motivo, pido a nuestros hermanos de allí que pongan mucho interés con Risale‑i Nur.
Hulusi