De la Vigésima Octava Carta
La Séptima Cuestión que es el Séptimo Tratado
﷽
قُلْ بِفَضْلِ اللّٰهِ وَبِرَحْمَتِه۪ فَبِذٰلِكَ فَلْيَفْرَحُوا هُوَ خَيْرٌ مِمَّا يَجْمَعُونَ
Este asunto consta de “Siete Signos”.
En primer lugar, de una forma de notificación del otorgamiento, notificamos “Siete Motivos” que revelan unos misterios de la ayuda divina.
Primer Motivo
Antes de la Primera Guerra Mundial y en su comienzo, veo en un evento verídico que: Estoy abajo del famoso Monte Ağrı, llamado Monte Ararat. De repente, ese monte explotó tremendamente. Difundió sus partes como montañas por todos los lados del mundo. En ese terror, vi que mi difunta madre está conmigo. Le dije: ¡Mama, no te asustes! Es la orden de Cenab‑i Hak; Él es Rahim y Hakím.
De repente, cuando estaba en esa situación, vi que una persona importante me dice dándome una orden: “¡Notifica el milagro del Corán!”.
Me desperté, entendí que: Ocurrirá una enorme explosión. Después de esa explosión y revolución, las murallas alrededor del Corán se romperán. El Corán directamente se defenderá a sí mismo. Y se atacará al Corán; su milagro será un escudo suyo de acero. Y una persona como yo, siendo superior que mi límite, será candidato para revelar un tipo de este milagro en esta época. Y entendí que soy candidato.
Ya que en cierto grado, notificar el milagro del Corán que ocurrió a través de Palabras, seguramente revelar las ayudas divinas en nuestro servicio que serán por cuenta de ese milagro, y que son de la especie de sus gotas y bendiciones, es una ayuda al milagro y es necesario revelarlo.
Segundo Motivo
Ya que el Corán‑i Hakím es nuestro guía, maestro y líder, es nuestro mentor en cada práctica. Él se elogia a sí mismo. Nosotros también, siguiendo su enseñanza elogiaremos su explicación.
Además, ya que Palabras escritas es un tipo de su explicación, y las verdades en esos tratados son la propiedad y verdades del Corán. Y también ya que el Corán‑i Hakím se muestra a sí mismo con majestad en la mayoría de las suras, y particularmente en lasالۤرَyحَمۤ; expresa sus méritos, se hace elogio a sí mismo, el elogio que él merece. Seguramente somos responsables de revelar las ayudas de Rab, que son de los destellos del Corán‑i Hakím reflejados en Palabras, y que son los signos de la aceptabilidad de ese servicio. Porque ese maestro nuestro hace de esa manera y enseña de esa manera.
Tercer Motivo
Sobre Palabras, no lo digo como modestia sino para notificar una verdad, digo que
las verdades y méritos que están en Palabras no pertenecen a mí sino al Corán, y se infiltraron desde el Corán. Incluso la Décima Palabra son algunas gotas que se infiltraron desde cientos de aleyas del Corán. Otros tratados también generalmente son así.
Ya que yo lo considero de ese modo, y ya que yo soy efímero, me iré; seguramente se necesita que una cosa y obra que será eterna no se ate conmigo, ni se debe atar. Y ya que es la costumbre de la gente desviada y rebelde refutar la obra en la que ellos no están de acuerdo a través de refutar a su dueño; seguramente los tratados que se atan con las estrellas del cielo del Corán no se deben atar con un mástil podrido, que puede provocar muchas objeciones y críticas, y que puede caer.
Además ya que según la creencia de la gente, los méritos de una obra se buscan en las actitudes de su autor, que piensan que es su fuente; y según esta creencia debido a que atribuir esas elevadas verdades y esas joyas muy valiosas a un quebrado como yo, y a mi persona que no puede mostrar un milésimo de ellos, es una gran injusticia contra la verdad, los tratados no pertenecen a mí sino al Corán; por eso estoy obligado a revelar que ellos reciben las filtraciones de los méritos del Corán.
Sí, las cualidades de los racimos de uva no se buscan en su seca barra. Así que yo también soy como esa seca barra.
Cuarto Motivo
A veces la modestia requiere ingratitud; ciertamente se vuelve en ingratitud. También a veces notificar el otorgamiento se vuelve en jactancia. Los dos son dañinos. La única solución de esto es que no aparezca la ingratitud ni jactarse; es aceptar los méritos y virtudes pero no apropiarse, y mostrarlos como la obra del otorgamiento de Münim‑i Hakiki.
Por ejemplo, tal como alguien te hace vestir una elegante ropa adornada y ornamentada, y si tú te embellecieras con esa ropa, y si la gente te dijera: “Mashaallah, te ves muy hermosa.” Si tú dijeras de una manera de modestia: “¡No, jamás! ¡Qué soy yo, nada! ¡Qué es esto, dónde está la belleza!” En ese caso, es ingratitud y es una falta de respeto hacia el artífice hábil.
Si tú dijeras con orgullo: “Sí, yo soy muy guapa, ¡dónde hay una persona guapa como yo! Muestren una como yo.” En este caso, es una jactancia con arrogancia.
Así que para salvarse de la jactancia e ingratitud, se debe decir que: “Sí, me puse bello, pero la belleza pertenece a la vestimenta e indirectamente pertenece a aquel que me la puso, no a mí.”
Del mismo modo, si mi voz alcanza, gritando digo a todo el globo terráqueo que:
“Palabras son bellas, son verdaderas; pero no son mías, sino que son los rayos que brillaron desde las verdades del Corán‑i Kerim.
Según la reglaوَ مَا مَدَحْتُ مُحَمَّدًا بِمَقَالَتِى وَ لَكِنْ مَدَحْتُ مَقَالَتِى بِمُحَمَّدٍDigo que:وَ مَا مَدَحْتُ مُحَمَّدًا بِمَقَالَتِى وَ لَكِنْ مَدَحْتُ مَقَالَتِى بِمُحَمَّدٍ
وَمَا مَدَحْتُ الْقُرْاٰنَ بِكَلِمَات۪ي ❋ وَلٰكِنْ مَدَحْتُ كَلِمَات۪ي بِالْقُرْاٰنِ
Es decir: “Yo no pude embellecer las verdades del milagro del Corán, no las pude mostrar bellamente; las bellas verdades del Corán embellecieron mis expresiones, las elevaron.” Ya que es así, en el
nombre de la belleza de las verdades Coránicas, revelar las bellezas de sus espejos llamados Palabras y las ayudas divinas que aparecen en consecuencia de ese reflejo, es una aceptable notificación del otorgamiento.
Quinto Motivo
Hace mucho tiempo escuché de un evliya que esa persona hizo extracción desde los signos de lo Oculto de los viejos evliyas, y se convenció que: “Desde el lado del este, una luz aparecerá, disipará la oscuridad de las innovaciones ilícitas.” He esperado mucho la aparición de una luz como esta, y la estoy esperando. Pero las flores vienen en la primavera. En cuyo caso, se necesita preparar el terreno para esas flores sagradas. Y entendimos que a través de este servicio nuestro, estamos preparando el terreno para esas personas luminosas.
Ya que no pertenecen a nosotros, seguramente notificar las ayudas divinas que pertenecen a las luces llamadas Palabras, no puede provocar jactancia ni arrogancia, sino que provoca alabanza, agradecimiento y es notificación del otorgamiento.
Sexto Motivo
Las ayudas de Rab, que son una recompensa repentina y un medio de estímulo para nuestro servicio Coránico, que es a través del escrito de Palabras, son un éxito. En cuanto al éxito, se revela.
Si sobrepasa del éxito, a lo más es un otorgamiento divino. En cuanto al otorgamiento divino, su revelación es un agradecimiento espiritual.
Si incluso sobrepasa eso, a lo más es un keramet del Corán sin la interferencia de nuestra voluntad. Nosotros lo recibimos. La revelación de un keramet de este tipo que viene sin voluntad e inconscientemente es sin daño.
Si es superior a los keramets comunes, en ese caso, a lo más son los destellos del milagro espiritual del Corán. Ya que el milagro se revela, ciertamente revelar lo que ayuda al milagro, lo que también es parte del milagro; de ninguna manera puede provocar jactancia ni arrogancia, sino que provoca alabanza y agradecimiento.
Séptimo Motivo
El ochenta por ciento de la humanidad no es de la gente investigadora, así que penetrará en la verdad y aceptará conociendo la verdad como verdad. Basándose en la imagen y buena consideración, aceptan los asuntos imitativamente que ellos escuchan de las personas aceptables y confiables. Incluso, uno considera una verdad fuerte como débil en las manos de una persona débil, y si ve un asunto sin valor en las manos de una persona valorable, lo considera como valorable.
Así que por esta razón, para no disminuir el valor de las verdades de la fe y del Corán en las manos de un débil pobre sin valor como yo ante la consideración de la mayoría de la gente, obligadamente anuncio que: Sin nuestra voluntad y de una manera inconsciente, alguien nos emplea; sin que nosotros sepamos, nos emplea en los trabajos importantes. Nuestra prueba es esto: Recibimos algunas ayudas divinas y facilidades fuera de nuestra consciencia y voluntad. En cuyo caso, estamos obligados a anunciar esas ayudas divinas gritando.
Así, a causa de estos siete motivos mencionados, indicaremos algunas ayudas generales de Rab.
Primer Signo
Se notificó en el Primer Punto Sutil del Octavo Asunto de la Vigesimoctava Carta, que son las “coincidencias divinas”.
Por ejemplo: En la Carta de los Milagros de Ahmed, desde su Tercer Signo hasta el Decimoctavo Signo, sesenta páginas inconscientemente sin saber, en la copia de un escriba, aparte de dos páginas, todo lo demás en todas las páginas con total orden, más de doscientas palabras del “Generoso Mensajero Aleyhissalatü Vesselam” se relacionan una con la otra. Quienquiera que ponga su atención a dos páginas con justicia, confirmará que no es por casualidad. Sin embargo, en cuanto a la casualidad, a lo más si existen muchas palabras parecidas en una página, se puede coincidir mitad y mitad; solamente se puede coincidir en unas páginas totalmente. En cuyo caso, si la palabra del “Generoso Mensajero Aleyhissalatü Vesselam” se relaciona entre sí en todas las páginas de esta manera, sea dos veces, sea tres veces, sea cuatro veces o más, se relacionan entre sí con total orden, seguramente es imposible que fuera por casualidad. Además, las coincidencias divinas que ocho copistas no han podido corromper, muestran que incluyen un fuerte signo de lo Oculto.
Tal como aunque existen los niveles de la elocuencia en los libros de los eruditos de la elocuencia, la elocuencia en el Corán‑i Hakím subió al nivel de milagro. Nadie tiene límite para alcanzarlo. Asimismo, las coincidencias divinas en la Decimoovena Carta, que es un espejo de los milagros de Ahmed, en la Vigesimoquinta Palabra que es un intérprete de los milagros del Corán, y en las partes de Risale-i Nur que es un tipo de explicación del Corán, muestran un grado de asombro superior a todos los libros. Y de esto se entiende que es un tipo de keramet de los milagros del Corán y milagros de Ahmed, que se manifiesta y refleja en esos espejos.
Segundo Signo
El segundo de las ayudas de Rab que pertenecen al servicio Coránico es esto:
Cenáb‑i Hak como ayudantes otorgó los fuertes hermanos serios, sinceros, diligentes y abnegados cuyas plumas son una espada diamantina, a una persona como yo sin pluma, medio analfabeto, solitario, que está lejos de la tierra natal y que está en una situación prohibida de tener relaciones sociales. Encargó el deber Coránico sobre esos hombros fuertes, que es muy pesado para mis débiles hombros inhábiles. Por su total generosidad alivió mi carga.
En cuanto a esa congregación bendita; con la expresión de Hulusi, como los receptores del telegrama sin cable, y con la expresión de Sabri, como las máquinas que proporcionan la electricidad de la fábrica de luz, con sus distintos méritos y variadas cualidades valorables, de nuevo con la expresión de Sabri, del tipo de una coincidencia divina de lo Oculto, con un fervor, trabajo, esfuerzo y seriedad, de una manera parecida entre sí difunden los misterios Coránicos y luces de la fe por los alrededores, y los hacen alcanzar a todos los lugares, y en esta época (es decir las letras cambiaron, no existe imprenta y todos necesitan las luces de la fe) además a pesar de que existen muchas causas que desanimarán y romperán el fervor, este servicio suyo con total fervor y esfuerzo sin desanimo es directamente un keramet del Corán y una evidente ayuda divina.
Sí, tal como la cercanía a Allah tiene keramet, la sincera intención también tiene keramet. Incluso la sinceridad tiene keramet. Especialmente la seria solidaridad sincera entre los hermanos que están en una esfera de la hermandad para Allah, puede tener muchos keramets. Incluso la personalidad colectiva de una congregación así puede ser como un virtuoso evliya, y recibe ayudas divinas.
Así que ¡oh hermanos míos y mis amigos en el servicio del Corán! Tal como dar todo el honor y botín al sargento de una tropa que conquista un fuerte es una injusticia y un error, Asimismo ustedes no pueden atribuir las ayudas divinas que surgen de la fuerza de su personalidad colectiva y de sus plumas, a un pobre como yo. Seguramente en una congregación así bendita, hay un signo de lo Oculto que es más fuerte que las coincidencias divinas de lo Oculto y yo lo veo, pero lo puedo mostrar a todos y al público.
Tercer Signo
Los libros de Risale‑i Nur demuestran todas las importantes verdades de la fe y del Corán, incluso a los incrédulos más obstinados de una manera brillante; esto es un fuerte signo de lo Oculto y una ayuda divina. Porque entre las verdades de la fe y del Corán, existen tales, que Ibn-i Sina que se considera como el genio más grande, confesó su inhabilidad sobre su comprensión, dijo: “La mente no puede encontrar camino para esto.” El Tratado de la Décima Palabra notifica las verdades que esa persona no pudo alcanzar con su intelecto, incluso a la gente común y también a los niños.
Además, por ejemplo: Para resolver el Misterio de Decreto y pequeña voluntad, un erudito como el Gran Sad‑i Taftazani apenas pudo solucionar cuarenta o cincuenta páginas, en su libro llamado Telvih bajo el título famoso de Doce Introducciones, y solamente pudo notificar a la elites; en la segunda página del Segundo Tema de la Vigesimosexta Palabra sobre decreto divino notificó totalmente, e incluso de una manera de informar a todos, ¿qué puede ser esto fuera de una ayuda divina?
Además, en la Vigesimocuarta Carta y en el Alusivo Punto Sutil que está en el final de la Vigesimonovena Palabra, y en seis razones de la transformación de los átomos en la Trigésima Palabra, se descubrió ese talismán que abre los misterios y ese asombroso enigma que deja a todas las mentes en perplejidad, que no se ha podido descubrir por ninguna filosofía, que se llaman el misterio de la creación del universo y el talismán del universo, y que se descubrieron a través del milagro del Glorioso Corán. Descubrieron y notificaron el talismán de la asombrosa actividad en el universo, el enigma de la creación del universo y su finalidad, y el misterio de la sabiduría de los movimientos en la transformación de los átomos; está a la vista, se puede mirar.
Además, la Decimosexta Palabra y la Trigesimosegunda Palabra notifican con total claridad las verdades que provocan asombro, como el misterio de la unicidad divina y unidad de rububiyet sin copartícipe, la infinita cercanía divina y nuestra infinita lejanía, Asimismo, en la notificación de palabra deوَ هُوَ عَلَى كُلِّ شَيْءٍ قَدِيرٌen la Vigésima Carta, muestra con total claridad que respecto al poder divino los átomos y planetas son equivalentes, resucitar a todos los seres con espíritu en la Gran Resurrección es fácil como resucitar a un solo ser para ese poder, la interferencia de un copartícipe en la creación del universo está lejos de la mente en el grado de la imposibilidad; esa notificación y su apéndice que contiene tres analogías, descubrieron este magnificente misterio de la unidad divina.
Además, hay tanta vastedad en las verdades de la fe y del Corán, que a pesar de que el intelecto más grande del ser humano no puede abarcarla, la aparición de la mayoría de esas verdades con sus profundidades en una persona como yo, cuya mente es confundida, su estado es miserable, que no tiene libro para solicitar, y que escribe dentro de problemas y velozmente, es directamente la obra del milagro espiritual del Corán‑i Hakím, una manifestación de la ayuda de Rab y un fuerte signo de lo Oculto.
Cuarto Signo
Cincuenta o sesenta tratados –en la actualidad son ciento treinta– se otorgaron de tal modo, que siendo las obras que no se podrían escribir con los esfuerzos de grandes genios y eruditos exigentes, mucho menos alguien como yo, que piensa poco, sigue lo que viene a su corazón, y no tiene tiempo para estudiar minuciosamente, muestran que son directamente la obra de la ayuda Divina. Porque en todos estos tratados, todas las verdades profundas se enseñan a la gente más común y analfabeta por medio de comparaciones. Mientras que los grandes eruditos dijeron de la mayoría de esas verdades que “no se pueden hacer comprender”, y no las han notificado a la elite, ni mucho menos a la gente común.
Así, que en el nivel de enseñar las verdades tan distantes a la persona más común, de la manera más cercana, con maravillosa facilidad y claridad de expresión, por la mano de alguien como yo, que sabe poco turco, cuyas palabras son oscuras y mayormente incomprensibles, y que desde la antigüedad ha sido famoso por complicar las verdades claras, y cuyas obras anteriores confirman esta mala fama, es ciertamente y sin lugar a dudas, una obra de la ayuda Divina, y no puede ser a través de su habilidad; es una manifestación del milagro espiritual del Corán‑i Kerim, y un reflejo de las comparaciones del Corán.
Quinto Signo
A pesar de que los tratados generalmente se expandieron mucho, y a pesar de que las clases de gente, desde los más grandes eruditos hasta la persona más común, y desde los grandes evliyas, que son la gente de corazón, hasta un irreligioso filósofo más obstinado, y los grupos de gente que han visto y estudiado esos tratados; no se han criticado a pesar de que algunos de ellos han recibido sus bofetadas; y el hecho de que cada grupo se ha beneficiado de ellos según su nivel; es directamente una obra de la ayuda Divina y un keramet del Corán. Asimismo, el hecho de que esos tipos de tratados que solamente se pueden producir como el resultado de mucho análisis e investigación, se escribieron a una velocidad extraordinaria y en épocas angustiantes, cuando mi cabeza estaba contraída, confundiendo a mi mente y comprensión, esto también es una obra de ayuda Divina y un otorgamiento de Rab.
Sí, la mayoría de mis hermanos, todos los amigos que están conmigo y los escribas, saben que las cinco partes de la Decimonovena Carta se escribieron sin referirse a ningún libro, en unos días trabajando durante dos o tres horas por día, haciendo un total de doce horas; y la Cuarta Parte, que es la parte más importante y muestra un sello claro de la Misión Profética en la palabra “Generoso Mensajero Aleyhissalatü Vesselam”, se escribió de memoria en tres o cuatro horas bajo la lluvia en la montaña; y que un tratado importante y profundo como la Trigésima Palabra se escribiera en seis horas en un huerto; y como la Vigesimoctava Palabra que se escribió finalmente en dos horas, en el jardín de Süleyman, la mayoría de ellos se escribieron en condiciones similares; mis amigos cercanos también saben que por muchos años, cuando sufro dificultades y mi mente está contraída, no puedo ni siquiera explicar las verdades más claras, por cierto, ni siquiera lo sé. En especial cuando se agrega la enfermedad a la angustia, me impide de la lección, y mucho más aún escribir. Aún a pesar de esto, las Palabras y tratados más importantes se escribieron cuando estuve sufriendo más dificultades, enfermedad y en forma más acelerada. Si esto no es directamente una ayuda Divina y un otorgamiento de Rab y un keramet del Corán, ¿qué es?
Además, cualquier libro que sea, si trata de las verdades Divinas y las realidades de la fe, por cierto algunos de sus asuntos dañan a algunas personas, y por esta razón todos sus asuntos no se difundieron a todos. Sin embargo, a pesar de que le he preguntado a muchas personas, hasta ahora, estos tratados no le han provocado algún daño a nadie, como un efecto adverso, una reacción desfavorable y una perturbación a la mente. Según nosotros, es cierto que esto es directamente un signo de lo Oculto y una ayuda de Rab.
Sexto Signo
Actualmente se volvió cierto desde mi punto de vista, que la mayor parte de mi vida ha sido dirigida de manera muy extraña, y de tal modo, fuera de mi propia voluntad, poder, consciencia y precaución, para que pudiera producir estos tratados que servirán al Corán‑i Hakím. Es como si toda mi vida de conocimiento haya pasado como preparación preliminar. La exposición del milagro del Corán a través de Palabras, fue de una manera de ser su resultado. Ni siquiera tengo dudas de que estos siete años de exilio, y la situación impuesta sobre mí por la cual me han aislado sin ninguna razón y en contra de mi deseo, viviendo una vida solitaria en un pueblo de modo opuesto a mi temperamento, y mi sentimiento de disgusto y abandono de muchos de los lazos y las reglas de la vida social a la que estaba acostumbrado, fue para hacerme servir al Corán directamente, de una manera sincera y pura. Incluso opino que bajo el velo del maltrato que recibí frecuentemente y de la opresión injusta, se hizo por una mano de ayuda con compasión, para que me enfoque en los misterios del Corán y no distraiga mi mirada. Además, a pesar de haber tenido un gran deseo de estudiar anteriormente, se le dio a mi espíritu una prohibición y abstención absoluta de estudiar otros libros. Comprendí que lo que me hizo dejar de estudiar, que es un consuelo y un compañerismo en esta distancia de mi tierra natal, fue para que las aleyas del Corán sean mis maestras absolutas directamente.
Además, las obras y los tratados que se han escrito –su gran mayoría– se han otorgado instantáneamente y de repente, como consecuencia de una necesidad que surge de mi espíritu, sin alguna causa externa. Luego, cuando los mostré a algunos amigos míos, me dijeron que: “Son el remedio para las heridas de esta época”. Después de que se han difundido, he comprendido de la mayoría de mis hermanos que son como una medicina, que es exactamente apropiada a la necesidad y enfermedad de esta época.
Entonces, no tengo dudas de que las circunstancias mencionadas anteriormente, el curso de mi vida y mis involuntarios estudios opuestos a la práctica normal sobre distintos conocimientos, fuera de mi propia voluntad y consciencia, fueron una poderosa ayuda Divina y un otorgamiento de Rab, dado para arrojar el resultado sagrado como éste.
Séptimo Signo
Durante este período de nuestro servicio por cinco o seis años, hemos visto con nuestros propios ojos y sin exagerar, cien instancias de otorgamiento Divino y ayuda Divina, y de keramets del Corán. Señalamos algunos de ellos en la Decimosexta Carta, y notificamos algunos de ellos en los distintos asuntos del Cuarto Tema de la Vigesimosexta Carta, y algunos en el Tercer Asunto de la Vigecimoquinta Carta. Mis amigos cercanos saben de esto. Mi amigo constante, Süleyman, sabe muchos de ellos. En especial a la difusión de Palabras y los tratados al corregirlos y ubicarlos en los borradores, y pasarlos a limpio, recibimos una facilidad extraordinaria como un keramet. No tenemos más dudas de que es un keramet del Corán. Las instancias de esto son cientos.
Además, en el tema del sustento, somos alimentados con tanta ternura, que para satisfacer el más mínimo deseo de nuestro corazón, el Dueño de Ayuda que nos emplea, nos los otorga inesperadamente. Y así sucesivamente. Así, esta situación es un signo muy poderoso de lo Oculto, en lo que se nos hace emplear. Se nos hace cumplir el servicio del Corán tanto dentro de la esfera de la complacencia Divina, como bajo la ayuda Divina.
اَلْحَمْدُ لِلّٰهِ هٰذَا مِنْ فَضْلِ رَبّ۪ي
سُبْحَانَكَ لَا عِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَا عَلَّمْتَنَٓا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪يمُ
اَللّٰهُمَّ صَلِّ عَلٰى سَيِّدِنَا مُحَمَّدٍ صَلَاةً تَكُونُ لَكَ رِضَاءً وَلِحَقِّهِ اَدَاءً وَعَلٰى اٰلِهِ وَصَحْبِهِ وَسَلِّمْ تَسْل۪يمًا كَث۪يرًا اٰم۪ينَ
Es una Respuesta a una Pregunta Confidencial
[Este misterio de la ayuda Divina se escribió hace algún tiempo confidencialmente, y se agregó al final de la Palabra Catorce. De alguna manera la mayoría de los escribas lo olvidaron y no lo escribieron. Es decir, el lugar apropiado y merecido fue aquí, y por eso había quedado escondido.]
Me preguntas: “¿Por qué Palabras, que has escrito del Corán, tiene un poder y una influencia que raramente se encuentran en las palabras de los explicadores del Corán y sabios? ¿A veces, en una sola línea el poder es equivalente a la de una página, y en una página, a la influencia de un libro?
La Respuesta: Una buena respuesta: debido a que el honor pertenece al milagro del Corán, y debido a que no pertenece a mí, sin temor digo que es mayormente así, porque:
Palabras escritas no son suposición, son afirmación; no son sumisión, son fe; no son conocimiento, son testimonio y atestiguación; no son imitación, son verificación; no son tomar la parte de algo, son aceptación de la mente; no son sufismo, son realidad; no son afirmación, son pruebas dentro de la afirmación. La sabiduría de este misterio es esto:
Anteriormente, los fundamentos de la fe estaban protegidos, y la sumisión era fuerte. En los detalles, los conocimientos de los sabios –aunque sean sin pruebas– y sus notificaciones, fueron aceptables y suficientes. Pero en esta época, ya que el extravío de la ciencia ha estirado su mano a los fundamentos y pilares de la fe, Zát‑i Zulcelal, que es Hakím-i Rahim, Quien otorga un remedio para cada enfermedad, compadeciendo a mi inhabilidad y debilidad, pobreza y necesidad, otorgó a mis escritos, que pertenecen al servicio del Corán, un solo rayo de las comparaciones del Corán-i Kerim, que son una de las manifestaciones más brillantes de su milagro.
Felillahilhamd, las verdades más distantes se mostraron muy de cerca, a través del telescopio del misterio de las comparaciones. A través del aspecto de unidad del misterio de las comparaciones, los asuntos más dispersos se me hicieron reunir.
A través de los peldaños del misterio de las comparaciones, las verdades más elevadas se me hicieron alcanzar fácilmente. A través de la ventana del misterio de las comparaciones, se obtuvo una certeza de fe en las verdades de lo Oculto y los fundamentos del Islam, cerca del nivel de ‘atestiguar’. Con el intelecto, la imaginación y la sospecha, e incluso el alma maligna y los deseos, fueron obligados a someterse; Asimismo satanás también tuvo que deponer sus armas.
En Breve: Cualquier belleza y efectividad que se encuentre en mis escritos, son sólo de los destellos de las comparaciones Coránicas. Mi parte es sólo la búsqueda, con mi intensa necesidad, y mi invocación con mi extrema inhabilidad. La enfermedad es mía y la cura es del Corán.
Said Nursî