(Una sutil coincidencia Divina, que indica la abundancia de Risale‑i Nur, y que encontraron los estudiantes de Risale-i Nur, como el Señor Re’fet y Hüsrev.)
Una extraña coincidencia Divina que muestra en qué nivel de abundancia está Risale‑i Nur para Isparta:
Una de todas las ayudas Divinas que Risale‑i Nur recibió, es esto: La Provincia de Isparta mantuvo al autor de Risale-i Nur en su pecho por ocho años, y en su pueblo agradable como Barla, lo guardó a través de la benevolencia y otorgamiento de Cenab-i Hak. Durante este tiempo, miles de personas en Isparta fortificaron su fe a través de Risale-i Nur, que se expandió gradualmente. Especialmente los jóvenes se beneficiaron mucho y recibieron muchas refulgencias.
Cuando la cautividad muy penosa, difícil y tortuosa de nuestro Maestro, que hace llorar incluso a los corazones más duros, en un lugar muy lindo y agradable se terminó; la mirada de nuestro Maestro, que es el autor de Risale‑i Nur, se dirigió hacia Isparta con la ayuda de Cenab-i Hak. Fue apuntado a una nueva injustica por los actos iniciativos y aparentes de algunos injustos mundanales, que sospecharon de él. Nuestro Maestro fue llevado a Isparta.
Pero cuando nuestro Maestro llegó, fue el tiempo más caluroso del verano. Las lluvias se terminaron; las aguas que riegan a Isparta se disminuyeron; las fuentes de la mayor parte se cortó; las hojas de los árboles empezaron a amarillarse, las plantas a secarse y las flores a marchitarse.
Debido a que la zona en que Risale‑i Nur se expandió en el grado máximo, fue la Provincia de Isparta, nosotros que somos los estudiantes de Risale-i Nur, que atestiguaron las ayudas de Rab muy de cerca, atestiguamos otro evento importante.
Este evento es: Consiguientemente de la llegada de su autor, llovió en abundancia en este verano, lo que ocurrió una o dos veces en el último siglo. Esta lluvia de una manera muy maravillosa, regó todos los lados de Isparta completamente; se otorgó una vida nueva a las plantas, los jardines y huertos, que se pusieron de una belleza diferente; la cara de la gente, que la mayoría se ocupa en la agricultura, sonrió beneficiándose de esta lluvia, que es una de las ayudas Divinas y bendiciones que se otorgó a Risale‑i Nur; sus espíritus se aliviaron. Cenab-i Hak con su total misericordia transformó la situación intensa y calurosa de este verano en una situación más agradable, linda y fina de la primavera. Como si Risale-i Nur con sus ciento diecinueve partes, hizo un rezo con las manos de ciento diecinueve tratados y con las lenguas de ciento diecinueve mil palabras, y pidió lluvia por un lado para atender agradablemente a nuestro Maestro, para consolar su corazón doloroso y para alegrar su espíritu penoso, por otro lado para que él olvide Barla, en que había vivido por ocho años, y para que él no recuerde la tristeza de la separación de ese magnificente árbol plano, de sus amigos y de las cosas que tenía relación. Cenab-i Hak otorgó una lluvia tan abundante que: escuchamos de nuestros ancianos, que su precedente –llovió– fue en el año 93 que; esta fecha coincide con la fecha de nacimiento de nuestro Maestro. También, esta lluvia abundante, que fue un evento general de misericordia, mira particularmente a Risale-i Nur; la prueba de esto es:
El día que nuestro Maestro llegó, que fue el medio de difundir Risale‑i Nur, él vio Isparta con mucho calor y con mucho polvo y tierra, por causa de la carencia de lluvia. Se preocupaba de que no podría soportar estar en un lugar como este, llegando desde una meseta como Barla. En el tercer o cuarto día, cuando paseaba en algunos jardines, veía que las verduras, plantas y flores se marchitaron por falta de agua, pedía agua y rogaba para la lluvia. Mostrando el agua que gira los molinos, preguntó a nuestro amigo el Señor Bekir: “¿El agua de Isparta es esto?” el Señor Bekir contestó: “El agua del pequeño lago se cortó; no viene. No hay más agua que esto, que riega un cuarto de Isparta”.
Debido a que existen muchos estudiantes de nuestro Maestro en Isparta, él, de su espíritu quería que llegue la lluvia. En el mismo día, llegó una lluvia tanto que Isparta no había visto un evento como esto hacía cincuenta años. Esa lluvia fue beneficiosa un noventa por ciento. De esto se entiende que: esa coincidencia Divina no es casual; esta misericordia mira a Risale‑i Nur, que es una misericordia para Isparta. Lillajiljamd. Como un resultado de este otorgamiento Divino, nuestro Maestro dice que: “Isparta me hizo olvidar Barla. Si hay algo que no podré olvidar, son mis amigos y alumnos serios que están en Barla, tal como los otros que están en cualquier lugar.”
Su Alumno Mustafa
Su Alumno Lütfi
Su Sirviente Rüşdü
Su Sirviente Husrev
Su Sirviente PermanenteSeñor Bekir
Su Sirviente Permanente Re'fet