(Un artículo del Señor Dereli Hafız Ahmed, con un sueño muy significativo.)
¡Mi estimado Señor y compasivo Maestro!
Un día cuando paseaba en un desierto, en el sueño, entré en una multitud. Repitiendo la Palabra de la Unidad Divina, que es mi lección. Toda esa gente era cristiana. Debido a que nosotros repetíamos la Palabra de la Unidad Divina abiertamente, todos ellos participaron con nosotros. En la centésima repetición decía “Muhammed‑ur Resulullah”. Esos cristianos decían “Isa rujullah”. Les dije que: “Nosotros confirmamos a Jesús Aleyhisselam”. Les leí la Palabra de la Unidad Divina; dije “Isa rujullah”. Dirigiéndome a ellos: “Aquí es, miren, yo confirmo a su profeta; qué pasaría si ustedes confirmaran a mi profeta”. Dijeron que: “No, siempre y cuando Jesús Aleyhisselam no descienda de los cielos y no confirme a su profeta abiertamente, nosotros no lo confirmaremos”. Por consiguiente estaban dos amigos más conmigo. No puedo recordar quienes eran. Dijimos: “Nosotros rezaremos para que llegue Jesús Aleyhisselam; verán cómo él nos confirmará”. Rezamos. Esas dos personas dijeron “amin”. Pero, Jesús Aleyhisselam no llegó; nos pusimos tristes. Rezamos de nuevo. Dijimos “¡Oh nuestro Rab, por qué nos dejas avergonzados ante esta gente! ¡Esta religión no es elevada!”
Aproximadamente una hora, o una hora y media después, aparecieron tres personas a lo lejos. Eljamdullillah, viene Jesús Aleyhisselam. Vi que uno lleva barba; los otros dos son adolescentes que no tienen barba o bigote. Pensé en que Jesús Aleyhisselam ascendió al cielo teniendo treinta y tres años… ¿por qué lleva canas en su barba? Vino a mi corazón que: “Allah sabe, ¡si no es Jesús Aleyhisselam!” Esa persona y sus dos amigos llegaron a nosotros. Miré atentamente; tenía la cara y ropa de mi Maestro. Cuando llegó a nosotros; debajo de nosotros había una cueva. Él ordenó a las dos personas que estaban con él: “Allí hay cruces encerradas. Sáquenlas todas.” Ellos las sacaron. Rompiéndolas todas ellas ante los cristianos; pronunció la Palabra de la Unidad Divina y confirmó a nuestro Profeta. Nosotros también dijimos a los cristianos: “Miren, aquí llegó el representante de Jesús Aleyhisselam”. Cuando lo dijimos todos ellos lo confirmaron.
Allah sabe, una interpretación de este sueño es esto: A través de Risale‑i Nur, que nuestro Maestro recibió del Corán-i Hakím y escribió, una parte de los cristianos aceptarán el Islam, y se volverán en los musulmanes cristianos o cristianos musulmanes; aceptarán las palabras de nuestro Maestro, como las palabras de Jesús Aleyhisselam. El sueño indica esto.
Sí, en Risale‑i Nur hay una fuerza tan grande que obliga a los filósofos más obstinados de Europa a rendirse. Si los cristianos que creen en la Unidad Divina y que buscan la luz de la verdadera fe –que es la necesidad verdadera de cada espíritu– ven a Risale-i Nur, lo aceptarán y abrazarán como el testamento del Noble Jesús Aleyhisselam.
Dereli Mutaf Hafız Ahmed